Arriondas (Parres),
Alba SÁNCHEZ R.
La iglesia parroquial de San Martín de Arriondas reabre sus puertas al culto hoy, sábado, a las ocho de la tarde, después de cinco meses de cierre obligado, tras el desafortunado incendio ocurrido el pasado 3 de junio. El incendio de la cera de la pátina que se estaba echando a la pared del presbiterio arruinó toda la pintura interior del templo a causa del hollín grasiento desprendido por las llamas.
Algo más de cinco meses fueron necesarios para borrar el incendio, así como para completar la rehabilitación de la imaginería que compone la iglesia, según comentaba ayer el párroco de Arriondas, Amaro Balbín Peláez, que ayer se afanaba en finalizar los pequeños detalles de última hora. Ayer, para colocar el altar y los bancos se realizaban a toda prisa los últimos trabajos de limpieza en el templo. Balbín hubiera preferido que las obras acabaran antes, para Todos los Santos o para el día de San Martín, pero se sentía igualmente contento y feliz de que las obras estén por fin concluidas unas semanas más tarde.
El incendio fue provocado por la manipulación de hidrocarburos. Un caso de «mala suerte», como lo había calificado en su día el párroco de la capital parraguesa. Tras el incendio, en el que no hubo que lamentar daños personales, fueron muchos los feligreses que mostraron su apoyo con donativos anónimos para la pronta rehabilitación del templo. Asimismo el ayuntamiento de Parres siempre estuvo dispuesto para cualquier apoyo necesario, recordaba ayer Balbín.
Mientras se realizaban los trabajos de rehabilitación, la parroquia fletaba autobuses todos los sábados y domingos hasta la capilla del Carmen para que todo aquel feligrés que no dispusiese de vehículo particular pudiera acudir al culto semanal. La capilla del Carmen fue rehabilitada hace ahora 50 años tras otro incendio ocurrido durante la Guerra Civil.
El presupuesto de las obras de rehabilitación de la iglesia ascendieron a unos 80.000 euros, e incluyeron el pintado de la iglesia. También se colocó de nuevo el estuco veneciano del presbiterio y la imaginería se restauró. Asimismo se aprovechó para rescatar los frescos originales de las bóvedas, obra que no estaba prevista en la fallida rehabilitación del mes de junio.
La colocación de la escultura de La Piedad, encargada al escultor Jesús Puras, que irá en el centro del presbiterio, aún tendrá que esperar a Navidad, según adelantaba el párroco de Arriondas, ya que por las obras de restauración de toda la imaginería del templo tuvo que ser aplazada, pues Puras fue el encargado de supervisar todas las obras de restauración.