Ribadesella, B. MORÁN
Son apenas doscientos metros de camino, pero su ampliación se ha resistido durante una década. Diez largos años para los vecinos de los pueblos riosellanos de El Carmen, Sotu, La Granda y Sardéu, en Ribadesella, que llevan desde 1999, esperando a que el Ministerio de Fomento cumpla la promesa que les brindó cuando se construyó la Autovía del Cantábrico en el concejo.
Las obras de la nueva vía de comunicación dejaron entonces a los vecinos de estos núcleos sin su carretera de acceso habitual y limitados a un ramal de apenas tres metros de ancho y de doble sentido, en el que dos vehículos no caben a la vez en dicho vial.
Tras muchos años reivindicando una vía en condiciones, el lunes por fin se iniciarán las obras. Así lo anunció Francisco Vázquez, concejal de Urbanismo. «Empezarán las obras el lunes y como resultado la carretera gozará de seis metros de anchura», explicó Vázquez. Finalmente y tras reclamar el año pasado a Fomento el cumplimiento de aquella promesa, tendrá que ser el Ayuntamiento el que ejecute la obra.