Carreña (Cabrales),
Rebeca AJA
El proyecto lleva siete años de recorrido, ocupa siete tomos y suma dos adjudicaciones. El presupuesto base de licitación supera los 14 millones de euros y parte de esa inversión se la llevará la demolición de tres puentes y la construcción de otros tantos, uno por cada una de las áreas urbanas afectadas por el proyecto Reformado y Estudio de Impacto Ambiental del Proyecto de ordenación hidráulico-sanitaria del río Casaño entre Carreña y Arenas de Cabrales. Estos son dos de los pueblos afectados; el tercero es Poo de Cabrales donde, además, se demolerá la piscifactoria para ampliar el cauce del río y construir un área recreativa.
La Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) acaba de sacar a información pública toda la documentación referida a la actuación sanitaria y medioambiental del río Casaño en Cabrales.
El proyecto afecta al tramo del cauce comprendido entre las poblaciones de Carreña, a la altura del campo de fútbol, y la de Arenas de Cabrales, a la altura del futuro polígono industrial donde estará ubicada la nueva Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Arenas. Esta ha sido, por ejemplo, una de las modificaciones incorporadas al proyecto reformado. En el documento inicial se preveía terminar la red de saneamiento en la confluencia de los ríos Cares y Casaño, a la altura del centro urbano de Arenas. En el reformado se extiende la red hasta la futura estación.
El proyecto reformado también reduce la senda fluvial prevista a las áreas urbanas y una red sanitaria integrada para los tres núcleos de población, Carreña, Arenas y Poo. La obra afectará a un tramo de 6.880 metros, eliminará los vertidos directos al río y alternará sendas peatonales y viales fluviales (aptos para tráfico rodado y peatonal). El presupuesto base de licitación calculado por la empresa adjudicataria de la redacción, Prointec S.A., asciende a 14.225.400 euros.
En Carreña habrá una vial fluvial por la margen derecha, desde el campo de fútbol hasta el puente que se construirá a la altura del aparcamiento situado a la salida del pueblo. El puente actual, en el centro del pueblo, se derribará y en su lugar se colocará una pasarela peatonal de 25 metros.
En Poo se amplía el cauce del río hacia la izquierda con el derribo de la piscifactoria donde, además, se construirá un área recreativa. La senda fluvial de la margen izquierda comenzará en el mirador del Pozo de la Oración y terminará en la piscifactoria, toda ella sobre el trazado del colector principal. En la margen derecha, el vial fluvial se ubica sobre el ya existente. Se demolerá el puente existente en el centro del pueblo y se construirá uno nuevo en el mismo lugar pero más alto.
En Arenas se ejecutarán dos sendas fluviales y se protegerán las márgenes en la confluencia del río Ribeles con el Casaño. La senda se ubica en la margen izquierda, en la entrada oeste de Arenas, desde la carretera AS-114, pasando frente al molino y bordeando los equipamientos deportivos de la zona hasta terminar en el puente de Arenas. En las márgenes del arroyo Ribeles, que atraviesa Arenas de norte a sur, se construirán, en el tramo final, muros de hormigón armado para proteger de posibles inundaciones. Además, se demolerá el puente actual y se construirá uno nuevo más elevado a unos sesenta metros aguas abajo, lo cual obligará a una ligera variación de la carretera autonómica AS-264 para acceder al nuevo puente.
La obra persigue tres cosas. En primer lugar, solucionar el problema del saneamiento: recoger los vertidos directos al río de aguas residuales para las aguas del tramo objeto de actuación tengan un nivel de calidad para la producción de agua potable y permitan la vida de salmónidos (la directiva marco de aguas europea obliga a que en el año 2015 todas las aguas se encuentren en «buen estado»). El segundo objetivo es proteger los tres núcleos habitados de inundaciones mediante la restauración de márgenes.
Por último, se persigue la recuperación y consolidación de los espacios fluviales, las zonas degradas y, además, potenciar el Lugar de Interés Comunitario (LIC) Cares-Deva que se extiende a ambas márgenes del Casaño. Precisamente, un informe de la Dirección General de la Naturaleza emitido en 2005 es el que obligó a reformar el proyecto original. En ese informe se concluía que las obras a desarrollar afectaban «de manera significativa» a los valores que dieron origen a la inclusión en la Red Natura del LIC Cares-Deva y se recomendaba buscar alternativas «técnica y ambientalmente viables». La solución: restringir la senda fluvial a la zonas urbanas, una de las ocho alternativas o que desarrolló la Evaluación de Impacto Ambiental. Y ejecutar un saneamiento conjunto.