Colombres, Rebeca AJA
El jurado de la quinta edición del «Premio Ribadedeva» ha decidido reconocer, a título póstumo, la «humanidad, compromiso y dedicación» del párroco Eugenio Campandegui. El fallo se resolvía el pasado miércoles por la noche. El acto de entrega del galardón tendrá lugar el próximo domingo día 13 de diciembre, a la una de la tarde, en los jardines del Archivo de Indianos de Colombres.
La candidatura de Campandegui se impuso al resto de aspirantes, un total de doce propuestas presentadas por asociaciones y vecinos del municipio. El tribunal, integrado por miembros de las propias agrupaciones locales y tres representantes municipales, fundamentó su decisión en el doble alcance de la figura de Campandegui: desde su ámbito sacerdotal al servicio a los demás, «especialmente de los más pobres, trabajando siempre para mejorar las condiciones de vida»; y desde su condición de ribadedense, demostrando en toda ocasión una gran sensibilidad hacia «la cultura y las gentes» de Ribadedeva.
Entusiasta de Pimiango y buen mansolea, a él se debe, también, la mayor recopilación de palabras del argot de los zapateros locales que le llevó a publicar, en 2008, el libro «El Mansolea: una jerga gremial de los zapateros ambulantes de Pimiango», un trabajo histórico y lingüístico sobre el origen de este lenguaje y una exhaustiva compilación de términos de su léxico. Campandegui nació en Pimiango en 1937 y se hizo sacerdote en 1960. Tras varios destinos, pasó veintitrés años en Avilés y los últimos quince en Ribadesella, hasta su fallecimiento hace casi un año.