La Riera (Cangas de Onís),
Alba SÁNCHEZ R.
La Confederación Hidrográfica del Cantábrico ha decidido eliminar la presa existente en el río Covadonga, a su paso por la localidad de La Riera, en el concejo de Cangas de Onís. El último paso que ha dado la Confederación ha sido sacar a información pública el estudio preliminar de impacto ambiental de las obras de demolición de este azud. Unos trabajos que favorecerán la migración piscícola. El proyecto prevé, asimismo, acondicionar las dos márgenes del río y plantar arbolado autóctono.
Las obras a ejecutar tienen como principal objetivo la mejora de la permeabilidad del río Covadonga, para favorecer la migración de la fauna piscícola. Además, la Confederación se propone acondicionar ambas márgenes en el tramo del río afectado, mediante la retirada de material vegetal muerto y la plantación de especies arbóreas y arbustivas autóctonas.
La Confederación ha abierto un plazo de veinte días para que los ciudadanos puedan presentar alegaciones o reclamaciones de carácter ambiental.
La actuación pretende mejorar la permeabilidad longitudinal del río a su paso por la localidad de La Riera. El proyecto se incluye en un ambicioso plan que persigue la «mejora del estado ecológico de los ríos en las comunidades de Asturias, País Vasco y Navarra.
Los trabajos incluirán tareas de encauzamiento, canalizaciones, defensa de márgenes y modificaciones fluviales. Además, debido a que el terreno se sitúa en las proximidades del parque nacional de los Picos de Europa, se han analizado, previamente y de forma independiente, las posibles afecciones a los organismos y a las comunidades animales y vegetales presentes en la zona, con el fin de asegurar la adecuación del proyecto y favorecer el desarrollo del ecosistema.
El proyecto que pretende acometer la Confederación prevé el relleno o la redistribución de materiales, una vez que haya concluido la demolición del azud, con el fin de no alterar la pendiente primitiva del cauce, redistribuyendo los sedimentos por el cauce aguas abajo y arriba de la zona que ocupa en la actualidad la presa. El material, según la Confederación, contribuirá a «estabilizar la pendiente longitudinal del río», así como a disipar «la energía hidráulica, evitando la erosión aguas abajo de la zona de actuación». Además, en la margen derecha se aportará una capa de tierra vegetal de 30 centímetros de espesor, con plantación posterior de especies vegetales herbáceas y estabilización con estaquillas de sauce. Asimismo, se procederá a la regeneración y a la estabilización de taludes mediante técnicas de bioingeniería, consistentes en la colocación de dos filas paralelas al río de pies vivos de sauce y en la parte superior, fajinas de ramas vivas de sauce trenzadas.