J. M. CARBAJAL
Arriondas (Parres),
J. M. CARBAJAL
La saga de los Llamedo siempre ha sido sinónimo de piragüismo y, al mismo tiempo, de todo cuanto rodea al Descenso Internacional del Sella, la prueba de descenso de ríos más conocida, espectacular e importante de cuantas se celebran en el Mundo. Esta semana, la asociación cultural Grupo Amigos de Parres, rindió homenaje, en la villa de Arriondas, a los hermanos Llamedo Blanco, Milio y Maxi, al cumplirse 25 años de la victoria de la pareja en la también conocida como Fiesta de las Piragüas de Asturias.
Maxi y Milio, tanto monta, monta tanto, lograron aquel histórico triunfo por delante de los lucenses hermanos Campos, siendo la segunda victoria, en la categoría absoluta, cosechada por unos palistas netamente parragueses -o «rápidos», en el argot popular- en el Descenso Internacional del Sella.
A Maxi y Milio debe añadírseles en su dedicación al deporte de las piragüas su progenitor, Máximo Llamedo Olivera, «Medo», quien durante varios lustros llevó la batuta del histórico Club Los Rápidos, una entidad deportiva que, sin apenas medios materiales, supo ganarse un sitio entre los mejores, tanto a nivel nacional como internacional.
Entre Maxi, Milio y Medo también ha brillado con luz propia Emilio Llamedo Olivera, antes como piragüista en activo y después, entre otros cargos directivos, como presidente de la federación asturiana y vicepresidente de la española. Uno de sus hijos, Emilio Llamedo Iglesias, formó parte, como palista, y durante varias temporadas, de la selección española.
El referente más actual de la saga Llamedo, dentro del mundo de la competición, lo personifica Milín Llamedo Álvarez, primogénito de Milío Llamedo Blanco, integrante del combinado nacional de categoría sub-23.
Otro Llamedo Olivera, Ramón, motejado cariñosamente como «El Roque», la «enciclopedia» viviente del Sella, pero en el arte de la pesca fluvial. El Sella no tiene secretos para los Llamedo.