RAMÓN DÍAZ
Llanes,
Colunga, Cabrales y Llanes son los municipios con la factura del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) más alta de la comarca. Los tres ayuntamientos aplican un tipo de gravamen, tanto a los bienes urbanos como a los rústicos, muy superior a las medias regional y nacional. Son tres de los municipios con recibos del IBI más caros de España, por encima de ciudades como Oviedo, Gijón y la práctica totalidad de las capitales de provincia españolas. Cangas de Onís aplica un gravamen urbano muy alto, pero tiene uno de los gravámenes rústicos más bajos de la comarca.
En el lado opuesto del ranking figuran los concejos de Amieva y Ponga, donde la factura del IBI está muy por debajo de las medias de Asturias y España. Curiosamente, en Ribadesella, uno de los que ha registrado mayor movilización popular en contra del «Catastrazo», la factura del IBI, tanto para los bienes urbanos como para los rústicos, está por debajo de las medias comarcal, regional y nacional.
Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y el Catastro General, Colunga es el cuarto municipio con el IBI urbano más caro de Asturias, por detrás de Grado, Teverga y Cabranes. En el quinto puesto figura Aller, mientras que comparten el sexto Llanes, Cangas de Onís y Cabrales. El tipo de gravamen medio urbano en la comarca oriental se sitúa en 0,7270, muy por encima de Asturias (0,6800) y España (0,6690).
Un ejemplo: un colungués que pague 500 euros por su vivienda abonaría 474 euros si la casa estuviera en Llanes, Cangas o Cabrales. Claro que sólo pagaría 379 si viviera en Ribadesella. La factura sería aún mucho más baja en Ponga, donde se quedaría en 263 euros, y en Amieva, donde se pagarían 210 euros, menos de la mitad que en Colunga, Cangas, Llanes y Cabrales. El municipio asturiano con gravamen urbano más bajo es Pesoz, donde la misma vivienda pagaría sólo 50 euros.
El gravamen rústico medio es más bajo en el Oriente que en Asturias y en España. El IBI rústico tiene los mismos protagonistas que el urbano, aunque en este caso es Cabrales el concejo con la factura más alta, seguido de Colunga, Llanes y Onís. Por encima de la media comarcal se sitúa también Piloña. El segundo IBI rústico más barato de Asturias está en Ponga (después de Illano). Parres aplica también uno de los tipos más bajos de la región, aunque, por contra, tiene un gravamen urbano alto. Un vecino que pague por un bien rústico 100 euros en Ponga pagaría 133 euros en Cangas, Caravia, Ribadedeva y las Peñamelleras; tendría que ingresar 156 en Piloña, abonaría 178 euros en Colunga, Llanes y Onís; y desembolsaría 189 euros en Cabrales.