Ribadesella, Bárbara MORÁN
Tres años después de que el Juzgado de lo Penal de Oviedo condenase a Merybal Construcciones y Contratas S. L. por un delito contra la ordenación del territorio por depositar rellenos ilegales en el monte de El Cobayu, en la zona de El Fuerte, la constructora ha iniciado las tareas de retirada de los escombros. Los rellenos habían sido depositados, sin permiso, en una zona catalogada como «no urbanizable de especial protección « en el plan urbanístico del concejo.
El concejal de Urbanismo de Ribadesella, Francisco Vázquez, valoró ayer positivamente el inicio de la retirada de los rellenos de El Fuerte y señaló sólo espera «que no sea un paripé para librarse del último aviso del juez, en el que advirtió a Merybal que si no comenzaba a ejecutar la sentencia y retirar los rellenos antes del 2 de febrero, (el titular de la empresa) iría a prisión», destacó Vázquez.
En la mañana de ayer, una pala trabajó durante toda la mañana en la retirada de los escombros que Merybal había depositado en este espacio, de alto valor ecológico y ambiental. La constructora depositó en estos terrenos todo el material sobrante de las obras de construcción de una carretera.
Escombros, hormigón, ladrillos, trozos de acera y arena fueron transportados hasta este paraje y apisonados, a lo largo de una franja de más de 150 metros de longitud y 60 metros de anchura. Estos hechos fueron investigados por el juez Javier Iriarte Ruiz, que condenó a Ángel Luis Merino Balbín, máximo responsable de Merybal, a seis meses de prisión, doce meses de multa a razón de una cuota de 10 euros por día y a la inhabilitación especial para el ejercicio de actividades relacionadas con la construcción durante seis meses, así como al pago de las costas causadas.
La justicia también condenó a Merybal a restablecer el paraje de El Fuerte a su estado anterior, retirando los rellenos. El auto se conoció en el año 2007, pero hasta ayer Merybal no había retirado ni una sola piedra en El Fuerte. El juez se interesó durante estos tres años por el cumplimiento de la sentencia. Cada dos o tres meses el Ayuntamiento de Ribadesella recibía escritos del magistrado en los que preguntaba si los rellenos habían comenzado a retirarse.
Merybal carecía de licencia para efectuar las labores de relleno y explanación referidas, ya que la licencia para esta actuación le fue denegada a la constructora expresamente por la Comisión de Gobierno del Ayuntamiento de Ribadesella en el año 2002. A pesar de no contar con permiso, la empresa decidió continuar con sus planes.
Los rellenos depositados equivalen a la carga de cerca de 3.000 camiones. Son unos 35.000 metros cúbicos de tierra y otros materiales, que además, según el fiscal que investigó el caso, siguen un trazado con vistas a la construcción de un vial, contemplado en el borrador de un plan general que fue finalmente desechado.
El monte de El Cobayu atesoraba un pequeño bosque de encinas, especie arbórea protegida y declarada de interés especial. No hubo tala, pero algunos rellenos llegaron a la zona arbolada. A este daño se suma la ocasionada a la rica fauna del lugar: cerca de 150 especies de aves y varias de anfibios. Después de tres años desde que el juez dictara sentencia y de que el Ayuntamiento aplicara a Merybal la más alta penalización impuesta por irregularidades urbanísticas en el concejo, 73.475 euros de multa, el monte de El Cobayu vuelve a recuperar su estado habitual.