Llanes, María TORAÑO
Se han hecho esperar, pero ayer arrancaron las obras del acondicionamiento del puerto interior de Llanes. Durante la mañana se instaló frente al edificio de la antigua rula una pala que comenzó a picar una de las zonas rocosas del muelle. Estos trabajos de dragado son los primeros de una intervención adjudicada a la Sociedad Anónima de Trabajos y Obras (SATO), que tiene un plazo de veinte meses para ejecutarlas. La constructora obtuvo el primer puesto entre las cuatro empresas que concurrieron al concurso, al presentar una oferta de algo más de 3,7 millones de euros. Esta cantidad supone un 32,3 por ciento por menos del coste inicial previsto en el pliego de licitación, que contemplaba un presupuesto de más de 5,4 millones de euros.
Una de las novedades que incluye el proyecto de SATO será la construcción de una esclusa -en lugar de la nueva compuerta prevista inicialmente- para dar entrada y salida al muelle, lo que convertirá a Llanes en el único puerto deportivo del Cantábrico con este tipo de instalación, más propia de los cauces fluviales, como el Canal de Castilla o el Guadalquivir. Algunos de los usuarios han mostrado su preocupación por esta infraestructura ya que el tiempo necesario para la entrada y la salida de los barcos podría ser como mínimo de unos ocho minutos para que cada embarcación complete el proceso, aunque habrá que esperar a conocer todos los detalles del proyecto.
Los miembros del Club Marítimo de Llanes dejaron el muelle interior libre de sus barcos en los primeros días de enero para facilitar los trabajos y han trasladado sus embarcaciones a Niembru, Ribadesella y algunas naves de Celoriu. Por su parte, el Ayuntamiento tendrá que compaginar en los próximos meses estas obras con las de la peatonalización de la calle principal de la villa, aún pendientes de adjudicación.
Las autoridades municipales esperan que los trabajos ocasionen las menores molestias posibles a los vecinos y visitantes que recorran Llanes en los próximos meses.
La Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras del Principado tiene previsto desembolsar para la obra del puerto 2,7 millones de euros en 2010 y 1 millón en 2011. La actuación consistirá en el dragado de la dársena interior y en una mejora total de todas las infraestructuras existentes, entre las que se incluyen los pantalanes.
El volumen previsto de dragado inicialmente era de 32.766 metros cúbicos, con una profundidad media de 2,26 metros, que quedará reducida porque la construcción de la esclusa no necesita una intervención tan profunda como si fuese para una compuerta. Además, se desmontará la compuerta existente y se demolerá el dique interior, con una reconstrucción de los muros del muelle, en los arranques del dique demolido que dejará la zona con un aspecto semejante al actual, con mampostería en la cara exterior.
También está previsto, según el proyecto definitivo, la instalación de pantalanes flotantes a lo largo de toda la longitud de la dársena, desde la bocana de entrada hasta el puente sobre el río Carrocéu y en ambas márgenes, para dar servicio de amarre a unas 140 embarcaciones. Los pantalanes contarán con servicio de alumbrado, energía eléctrica, abastecimiento de agua y postes de salvamento. Por último, se dotará al puerto de las instalaciones necesarias de suministro de combustible, gestión de residuos y una grúa de diez toneladas. La mejora del puerto interior, en el que amarran las embarcaciones deportivas, había sido largamente demandada por los usuarios.