Ribadesella, Bárbara MORÁN
Realzar el valor de uno de los atractivos del concejo riosellano en materia paisajística es el objetivo que el Ayuntamiento de Ribadesella se ha marcado con la recuperación ambiental del área recreativa de La Moría. Este rincón de verde y arboleda, que ofrece espléndidas vistas a la playa de Santa Marina y al Malecón y panorámicas de la villa, se liberará de más de doscientos eucaliptos que actualmente impiden contemplar las vistas desde los miradores de zona de ocio. Además de ocultar las vistas, los eucaliptos también impiden que los árboles autóctonos presentes en esta área se desarrollen y crezcan, ya que apenas les llegan los rayos de sol.
Francisco Vázquez, concejal de Medio Ambiente de Ribadesella explicó, ayer, que esta iniciativa busca «revalorizar La Moría como un lugar rico ambientalmente». El Vicealcalde adelantó que el fin último de este proyecto es «eliminar la mayor cantidad posible de los eucaliptos que actualmente ocupan la mayoría de la extensión del macizo de Ardines», en el que se enclava la citada área y la archiconocida cueva de Tito Bustillo.
La primera tarea para recuperar La Moría es el desbroce de las malas hierbas, que toman la mayor parte del área, ya que la zona no se limpiaba desde hacía años. Tras esta labor se procederá a señalizar los árboles presentes para que los visitantes reconozcan las especies presentes. Encinas, robles, frutales y castaños son sólo algunos de los árboles autóctonos que pueden contemplarse en La Moría. Proteger estas especies y ayudar a su crecimiento son fines incompatibles con la presencia de eucaliptos en la zona. «El ochenta por ciento de las vistas que podrían contemplarse desde La Moría están vetadas por los eucaliptos», destacó Vázquez. De aquí a unos meses La Moría será un rincón aún más bello.