Carreña de Cabrales,
R. DÍAZ / A. SÁNCHEZ R.
La «herida» es muy grave. Tanto que será «muy difícil» recuperar el trazado original de la senda del Cares a su paso por Los Collaos. El concejal de Medio Ambiente de Cabrales, Tomás Fernández, se mostraba ayer pesimista. El análisis de los daños ocasionados hace dos semanas por un argayo en la ruta del Cares apenas deja hueco a la esperanza. Un enorme socavón afecta a veinticinco metros de senda y a toda la ladera por la que ésta discurre. Encontrar un sistema para rellenar de nuevo esa ladera y recuperar la senda original parece una tarea imposible, según los expertos. El Ayuntamiento de Cabrales defiende que la opción «más lógica» sería convertir en definitivo el paso provisional que se utiliza desde el pasado jueves.
Hace unos días, Parques Nacionales y la empresa pública Tragsa solicitaron los servicios de una empresa para valorar los daños ocasionados por el desprendimiento de rocas y por una posterior fuga de agua ocurrida tras romper una piedra la tapa de una conducción de la central eléctrica de Camarmeña. La Administración mostró desde el primer momento su firme intención de recuperar, si resultaba técnicamente posible, el trazado original de la senda del Cares, una de las rutas de montaña más conocidas y recorridas de España. Tomás Fernández destacó que la ruta del Cares, en general, goza de «muy buena salud». Salvo la «herida» de Los Collaos, que «tal vez no pueda arreglarse». No es cuestión de dinero, ya que Parques Nacionales está dispuesto a invertir «lo que sea necesario», indicó Fernández. El problema va más allá del presupuesto, radica en la complejidad técnica que supone recuperar la ladera de Los Collaos y devolverle todo el terreno que se llevo el argayo, y en la dificultad que acarrearía subir hasta este paraje la maquinaria necesaria para rehacer la senda.
Los expertos estudian diferentes opciones existentes. La senda permanece abierta, ya que Tragsa ha habilitado un paso provisional, que discurre por encima de la losa de hormigón con la que se ha reparado la rotura que provocó el desprendimiento en la conducción de agua.
La alternativa de un nuevo paso por un pedrero cercano, según los entendidos, acarrearía peligros, ya que esa es una zona de piedra suelta, en la que los desprendimientos son frecuentes, sobre todo en épocas de lluvias o deshielo. La opción de mantener de forma definitiva el paso por la losa de hormigón gana puntos a medida que pasan los días. Sería la solución «más lógica» y no implicaría más riesgo del que ya tenía desde siempre la senda a su paso por Los Collaos.
La ruta del Cares, por la que pasan unas 250.000 personas al año, tiene un «valor socioeconómico muy importante» para las vertientes asturiana y leonesa del parque nacional de los Picos de Europa, según destacó Fernández. La senda une Poncebos, en Cabrales, y Caín, en el municipio leonés de Sajambre. Parques Nacionales aportará «todos los medios necesarios» y hará «un esfuerzo importante» para buscar una solución definitiva, apostilló Tomás Fernández.
La ruta del Cares fue cerrada al público hace dos semanas, tras el argayo que afectó a su trazado. La senda quedó de nuevo abierta el pasado jueves 11, tras habilitar Tragsa un paso provisional, con escalera incluida, por la losa de hormigón de la conducción de agua que discurre sobre el trazado original.