Lastres (Colunga),
Bárbara MORÁN
-¿No encuentras muy chupao al «doctor Mateo»?
-Sí, está muy delgadín, debe de estar dándole mala vida la «Morcillo» (risas).
-Bueno, ya se repondrá aquí en Lastres, que come muy bien porque le encanta nuestra gastronomía. Míralo, ya repite otra vez la escena.
-¡Qué majo y qué guapo es! Y tan agradable con todo el mundo...
-Sí, como nuestro «doctor Mateo», ninguno.
Fue una de las conversaciones que, en voz muy baja, para no molestar al equipo de rodaje, protagonizaron ayer varias de las llastrinas que se acercaron a ver cómo se ruedan los capítulos de la tercera temporada de una de las series con más éxito del panorama televisivo nacional, «Doctor Mateo», que desde el lunes está de nuevo en su «casa» de Lastres.
Con un elegante abrigo tres cuartos en color azul marino, una bufanda de cuadros apoyada sobre su cuello, enfundado en un impecable traje italiano, con su imprescindible corbata y caminando sobre unos relucientes zapatos regresó a Lastres el «doctor» más esperado por los llastrinos. Así vestido y cargando dos maletas se rodaron nuevas escenas de la teleserie que emite Antena 3. El escenario elegido, ayer, para seguir «alimentando» esta historia fue la plaza situada en pleno casco histórico de la villa.
Por las ventanas de la zona se asomaban varias vecinas para contemplar desde sus casas el rodaje. Otras optaron por mojarse un poco y acercarse al lugar de la grabación para no perderse ni un detalle del diálogo y poder así descubrir qué pasará en la próxima temporada. A pesar de la insistencia de algunos curiosos que rondaban la zona, el equipo de rodaje, que integran más de sesenta personas, fue muy cauto y evitó desvelar cualquier novedad sobre la historia.
Gonzalo de Castro, el actor que da vida al médico protagonista de la serie, Mateo San Cristóbal, compartió la sesión de rodaje con otro de los «actores», «Moss», el precioso border collie que interpreta el papel del perro que eligió como dueño al doctor Mateo, a pesar de que el estirado cirujano reconvertido a médico de pueblo no hace más que echarlo de su lado.
El rodaje seguirá en Lastres hasta la Semana Santa ya que el equipo de la serie ha decidido irse antes de esas fechas para evitar la multitud de turistas que en esos días rondarán Lastres, motivados, la mayoría de ellos, por el salto a la tele que esta villa marinera ha dado gracias a esta historia televisiva.
En la tele todo ocurre como por arte de magia, y de eso saben mucho los llastrinos, ya que cuando el «doctor Mateo» está en Lastres se ve, se nota y se siente. De repente aparecen en la villa nuevos negocios, algunas casas deshabitadas se habitan y ya es habitual para los vecinos recibir de repente a una remesa de nuevos vecinos que conviven con los lugareños durante los rodajes. «Nosotros, encantados, esta serie sólo nos ha traído buenas cosas», destacó una vecina mientras descolgaba ropa de su tendal y aprovechaba para echar un vistazo al rodaje. Lastres ya vuelve a sentirse «San Martín del Sella», su nombre televisivo, porque su «doctor» ya está en casa.