Ribadesella,
Bárbara MORÁN
La futura senda que discurrirá junto al río Sella, en la zona de la avenida de Tito Bustillo, ya está más cerca de convertirse en realidad. El Ayuntamiento de Ribadesella remitió la pasada semana el preceptivo informe ambiental del proyecto a la Dirección General de Calidad Ambiental dependiente de la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras. El documento, según señaló el vicealcalde y concejal de Medio Ambiente, Francisco Vázquez, hace un análisis exhaustivo y detallado del entorno de la ribera del Sella, de su flora, su fauna y sus características más importantes y garantiza que la proyectada senda fluvial tendrá un impacto ambiental «mínimo». Será ahora el Ministerio de Medio Ambiente el que tenga la última palabra, ya que debe informar favorablemente la propuesta para que la tramitación siga adelante.
La senda discurrirá por la orilla de la margen izquierda del Sella, en concreto por la zona conocida por los vecinos como la ensenada del Ramu, que se sitúa entre el puente de la carretera N-632, que salva la ría, y el inicio de la zona de La Mediana. La futura ruta fluvial pasará por delante de la actual entrada a la cueva de Tito Bustillo y del futuro museo de la caverna -en fase de construcción- y bordeará el polideportivo municipal de la villa, situado en el prau de San Xuan.
El estudio de impacto ambiental era un requisito necesario para continuar la tramitación del proyecto, dado que los terrenos afectados se encuentran en la zona de influencia del yacimiento prehistórico de Tito Bustillo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y en un espacio catalogado como lugar de importancia comunitaria (LIC) y zona de especial protección para las aves (ZEPA). Asimismo, la ensenada del Ramu está integrada en la red ecológica «Natura 2000», avalada por la Unión Europea.
La pasarela que pretende construir el Ayuntamiento supondría para la zona un impacto «mínimo, limitado y moderado», según recoge el citado documento ambiental, que analiza a fondo las características de la futura infraestructura y su incidencia en el área en la que se pretende construir.
«El documento ambiental del anteproyecto de reordenación ambiental del entorno de la cueva de Tito Bustillo», que así es como ha titulado el Ayuntamiento al informe, implicará, según las autoridades municipales, la recuperación medioambiental de la margen izquierda del Sella y la revalorización de la zona, según apuntó el concejal de Medio Ambiente.
El estudio ha sido realizado por la empresa Inxeniería y Mediu, y revela al detalle las características y el aspecto que tendría esta senda, a la vez que sostiene que se ajusta y se fusiona perfectamente con el entorno en el que se integrará. El estudio ambiental garantiza que la creación de esta pasarela «permite mejorar ambientalmente el borde de la ría, eliminando la acera que existe actualmente y manteniendo una franja verde y de arbolado, todo ello sin que sea necesario modificar las dimensiones de la calzada».
El análisis, que ahora revisa el Gobierno del Principado, destaca también que se crearán aparcamientos ecológicos. La estructura se construirá con madera y tendrá un tratamiento diferente según los tramos del recorrido, de un kilómetro de longitud y dos metros de ancho. Será un sendero de madera que irá volado en algunos tramos sobre el Sella. Se dispondrán tres observatorios de aves, también construidos en el mismo material noble. El estudio de impacto también refleja que dado que la obra se encuentra en la zona que da acceso a la cueva de Tito Bustillo, en el momento de su ejecución el Ayuntamiento tomará medidas para garantizar la protección del espacio.
Para garantizar que esas medidas se cumplan a rajatabla, el informe anuncia que la empresa que ejecute las obras estará obligada a comunicar de inmediato a la Consejería de Cultura cualquier hallazgo arqueológico y designará a un «responsable ambiental», que informará periódicamente del desarrollo de las obras y velará por la protección ambiental de la zona.
El siguiente paso para que esta ambiciosa obra municipal pueda materializarse será la publicación del estudio de impacto ambiental en el «Boletín Oficial del Principado» (BOPA), exponerlo a información pública y, finalmente, remitir el proyecto al Ministerio de Medio Ambiente para que dé el visto bueno definitivo.