Oviedo,
M. PÉREZ
La Guardia Civil confía en que las pruebas y vestigios localizados en las inspecciones oculares por el crimen de Cangas de Onís arrojen luz a la investigación. El jefe de la Guardia Civil en Asturias, José María Feliz Cadenas, explicó ayer, durante una rueda de prensa en Oviedo sobre la evolución de la delincuencia en 2009, que estas pruebas «han sido enviadas a penalística» y que «el proceso es lento y laborioso; estamos a la espera». Feliz confirmó que no se había producido ninguna detención por el asesinato de Francisco Javier Viego Cuadriello, aunque sí «muchos interrogatorios».
El cuerpo sin vida del hombre, de 49 años, fue descubierto en medio de un charco de sangre en el edificio de la Travesía del Parque, donde vivía solo. Fue un vecino quien localizó el cuerpo, a las ocho menos cuarto de la mañana del sábado 27 de febrero, cuando iba a trabajar. La autopsia reveló que el hombre recibió al menos ocho puñaladas.
El coronel Feliz indicó ayer que la Guardia Civil está investigando a todas las personas con las que el fallecido pasó la noche anterior y que es «muy importante» reconstruir las últimas horas de vida de Viego «saber dónde y con quién estuvo» para esclarecer el crimen. Otro de los frentes que tiene abiertos la Guardia Civil es la investigación del «entorno familiar y laboral» del hombre fallecido.
El informe de la autopsia elaborado por los forenses del caso refleja que Francisco Javier Viego Cuadriello recibió ocho o nueve puñaladas; y que sólo dos de ellas, las que le propinaron en el cuello, fueron mortales de necesidad. Entre las posibilidades que estudia la Guardia Civil se encuentra el móvil pasional o incluso una simple discusión motivada por una alta ingesta de alcohol, según indicaron fuentes conocedoras del caso.
Por su parte, los familiares de la víctima sostienen que el autor del crimen tuvo que ser una persona conocida que atacase a la víctima por sorpresa, puesto que Francisco Javier Viego, sin ser una persona violenta, sí era perfectamente capaz de defenderse en caso de apercibirse de que iba a ser agredido, apuntan los familiares.
La Guardia Civil no descarta por el momento ninguna vía de investigación.