Ribadesella,
B. MORÁN
«Entiendo la postura tomada por los colectivos llaniscos, ya que sé que han tenido problemas para poder pagar las cuotas de la Fundación». Juan Luis Toribio, presidente de la Asociación de Turismo Rural de Ribadesella (Aritur), realizaba ayer estas manifestaciones ante los últimos abandonos en la Fundación Turística del Oriente. Toribio, al igual que el presidente de Incatur, aboga por hacer cambios en el funcionamiento del ente. «Hay cosas que se comenzaron a hacer mal desde el principio y por ambas partes».
Toribio aclaró que, por el momento, Aritur seguirá en la Fundación. «Por ahora creemos que merece la pena, aunque nunca se sabe». Toribio destacó la circunstancia de que, ahora, el peso de las decisiones que impulse la Fundación recaerá «sólo en tres colectivos».