Ribadesella, María TORAÑO
Los turistas que quieran visitar la cueva riosellana de Tito Bustillo sin reserva previa de entradas lo van a tener difícil los próximos días. La caverna que alberga tesoros paleolíticos reabre sus puertas pasado mañana -el 1 de abril como cada año- con la peculiaridad de que en esta ocasión coincide con el Jueves Santo. Por este motivo, el cupo de visitas ya está lleno para el primer y el segundo día y aún queda alguna plaza para el 3 de abril. Hay que tener en cuenta que para preservar el yacimiento, la visita está restringida a un máximo de 360 personas por día y que el número puede limitarse aún más, sin previo aviso, por razones de seguridad. Además, el acceso al público sólo se permite durante medio año, entre abril y septiembre, por lo que cuando abre sus puertas el éxito de visitas está prácticamente garantizado. Precisamente para evitar las plazas limitadas está previsto que el próximo año abra sus puertas un museo que acogerá una réplica de la cueva , que ya se está construyendo bajo la cantera de Corcuvión.
Una opción para quienes se quedan sin entrada es probar suerte en el aula didáctica o en la Cuevona de Ardines, que está situado junto a Tito Bustillo. Esta otra cavidad permanece abierta todo el año de miércoles a domingo, en horario de 10.20 a 16.20 horas, con pases cada 30 minutos y un máximo de 30 personas por pase. En el interior se proyecta un audiovisual con referencias al arte Paleolítico, con entrada gratuita. Los responsables hacen una última advertencia: para acceder a la Cuevona de Ardines hay que subir 300 escalones.
Hasta que la réplica esté lista, los interesados deben acercarse al lugar de miércoles a domingo de 10 a 16.30 horas, con la entrada reservada -por teléfono o internet, a través de la página oficial del Principado- si se quieren evitar sorpresas. Asegurarse la plaza es especialmente importante los miércoles pues es el día de visita gratuita. De todas formas, la entrada no es cara ya que se puede disfrutar de más de una hora de recorrido por el interior de Tito Bustillo por 4 euros -adultos y niños a partir de 13 años- o 2 euros con descuentos, niños pequeños y mayores de 65 años.
El número máximo de visitantes es de 24 personas por grupo y se realiza una visita guiada en castellano a lo largo de un recorrido de unos 1.500 metros. Una vez dentro, está prohibido usar linternas, cámaras fotográficas y de vídeo; así como la ayuda con bastones de picas o puntiagudos y cualquier otro elemento que pueda dañar la cueva. Los visitantes deberán cuidarse mucho de tocar las paredes y formaciones geológicas de la cueva, terminantemente prohibido. Entre otras recomendaciones, se aconseja no acceder con niños menores de 11 años y se recomienda que se abstengan los claustrofóbicos.