En el caso de Ribadesella lo que sí se llenó fue la cueva de Tito Bustillo, en su primer día de apertura en la temporada. El cupo de visitas está lleno las primeras jornadas. El mirador del Fito fue uno de los destinos elegidos para hacerse la foto con las montañas de los Picos, al fondo, nevadas.
En toda la comarca hubo algún aliciente, con numerosas actividades programadas. En Llanes se ofertaron juegos para niños, además de patinaje sobre hielo. Y en Cangas de Onís los comerciantes y las inmobiliarias decidieron tirarse a la calle. Literalmente. La ciudad inauguró la Feria del stock en la calle que organiza la Asociación de Empresarios de la Comarca de los Picos de Europa (Incatur) y que se desarrollará hasta el domingo. Productos de calidad a precios muy competitivos son un reclamo muy efectivo, sobre todo en tiempos de «vacas flacas» como los actuales. Una premisa que han tenido muy clara los 11 comercios cangueses que han puesto a la venta mercancías en depósito con el fin de darles salida y, al mismo tiempo, ofrecer al cliente la posibilidad de llevarse buenos productos con descuentos de hasta un 50 por ciento.
Vestidos por 10 euros; figuras y artículos decorativos a partir de 2 euros; artículos de peluquería y cosmética; ropa, calzado y complementos y hasta ofertas inmobiliarias confluyen en esta feria, en la cual se encuentran ofertas para todos los gustos y para todos los bolsillos. No obstante, en la primera jornada no hubo demasiada clientela. «La afluencia y las ventas están muy flojas», destacó Marta Fernández, de una de las dos inmobiliarias con expositores en la plaza del Ayuntamiento. En la otra tampoco sobraban las visitas. Ni esta ni aquella lograron consumar ninguna venta.
En el resto de negocios participantes, el panorama era similar. «El jueves y el viernes santo siempre es cuando más gente hay de todo el año, aunque hoy (por ayer) está muy tranquilo aún», destacó la propietaria de un comercio situado en el centro de la ciudad canguesa.