Ribadesella, B. MORÁN
Una multitud arropó en la noche del Viernes Santo la tradicional procesión y misa del vía crucis que se celebra en el paseo Princesa Letizia de la villa riosellana. En esta ocasión, esta concurrida celebración de Semana Santa, que recuerda los pasos que dio Jesús de Nazaret hasta llegar al monte Gólgota, donde fue crucificado, no pudo celebrarse como en otras ocasiones. El mal tiempo evitó que la ceremonia se celebrara con cruces de fuego, ya que la lluvia amenazaba con apagar las llamas.
En su lugar, y con el fin de no suspender este acto tan especial para todos los riosellanos, las cruces que representan el calvario de Cristo lucieron con bombillas de luz artificial, aunque esta medida no afectó a la emotividad y espectacularidad que envuelve al vía crucis en Ribadesella.