Ribadesella,
Bárbara MORÁN
Muchos se preguntan estos dias si la playa riosellana de Santa Marina recuperará su arena. Los asiduos a este arenal se han encontrado esta Semana Santa con una estampa de la playa bien distinta a la que recordaban de su último paso por la villa riosellana. Donde antes había una arena fina y dorada ahora sólo hay piedras y más piedras, por toda la extensión de la playa exceptuando la zona de la punta del arenal.
Por suerte para los más playeros, Santa Marina sí recuperará su arena, según los expertos. Sólo es cuestión de tiempo y de que los fuertes temporales no se repitan con tanta frecuencia como ha sino la tónica habitual a lo largo de todo este invierno.
Germán Flor, geólogo de la Universidad de Oviedo y especialista en geología marina, achaca la ausencia de arena en Santa Marina a «los fuertes temporales de oleaje que han sido muy frecuentes en los últimos meses y que provocan que las olas arrastren la arena y que las piedras que están debajo queden a la luz». Flor añade que esta es una situación «cíclica», es decir, el mar vuelve a la calma y poco a poco las olas van devolviendo la arena que fue engullida por el fuerte oleaje.
Según este experto, la playa de Santa Marina recuperará su estampa genuina poco a poco, pero apuesta a que lucirá su mejor aspecto para la temporada estival. «Llevamos un año con temporales muy fuertes y muy seguidos y este factor siempre influye a algunas playas como sucede en la riosellana, pero si los temporales van remitiendo esta primavera, para el mes de junio la playa de Santa Marina tendrá su arena. Recuperará más o menos su equilibrio, aunque nunca se recupera igual, pero la arena volverá», afirmó el científico.
El análisis de este experto en geología marina es un alivio para los amantes de esta playa urbana, una de las más concurridas de la comarca en la época estival.
Aunque Santa Marina volverá a ser la que era, su estado actual ha provocado algún que otro contratiempo. El más relevante fue la suspensión de la popular Carrera de Caballos «Playa de Ribadesella», que tenía que haberse celebrado los días 2 y 3 de este mes y que finalmente tuvo que suspenderse porque la gran cantidad de piedras que cubren el arenal no permitía que la prueba se celebrase con seguridad. También hubo contratiempos menores, sobre todo para muchos turistas que echaron de menos a la arena al pasear por la orilla de la playa.
Todavía ayer una pareja madrileña observaba el arenal antes de abandonar sus vacaciones de Semana Santa y cuestionaba su estado. «Veraneamos siempre en un pueblo del concejo y nos encanta esta playa, alucinamos cuando la vimos repleta de piedras», destacaron Laura Álvarez y Roberto Campo antes de abandonar la capital riosellana rumbo a la capital.
Otro experto en geologia, José Carlos García-Ramos, geólogo de la Universidad de Oviedo y director científico del Museo del Jurásico de Asturias (MUJA), también valoró la situación de Santa Marina como «un fenómeno puntual». García-Ramos explica que «el oleaje saca la arena de la costa y poco a poco, según va llegando la calma al mar, las propias olas devuelven la arena y la playa recupera su estado en la mayoría de los casos», subraya García-Ramos.
Las inestables condiciones metereológicas que últimamente azotan en la costa con un fuerte oleaje son las culpables de que hoy por hoy Santa Marina se parezca más a un pedrero que a una siempre más agradecida playa de arena. Como casi todo, la cosa tiene solución y ésta llegará. Sólo es cuestión de tiempo. En este caso, de buen tiempo.
Las fotos ilustran el antes y el después de la playa riosellana de Santa Marina. Donde antes había una gran extensión de arena que invitaba al paseo en cuanto el tiempo lo permitía (imagen superior) se encuentra hoy una superficie plagada de piedras, como se aprecia en la imagen inferior. La arena se esfumó en cuestión de días para decepción de los turistas de Semana Santa, informa B. MORÁN.