Llanes, Bárbara MORÁN
La inundación del puerto interior de Llanes, en la tarde del miércoles, hace necesaria la modificación del proyecto de mejora de la infraestructura que la Consejería de Medio Ambiente ejecuta desde el pasado mes de enero. Julián Bonet, director general de Transportes y Asuntos Marítimos, explicó ayer en Llanes que la inundación, provocada por una filtración subterránea de agua de mar, fue «un contratiempo», pero «esperado», ya que «siempre hubo filtraciones de agua debido al terreno kárstico», con numerosas cuevas, sumideros y huecos, existente en esa zona.
La principal modificación que se introducirá en el proyecto se centra en la gestión de la entrada de agua al puerto interior llanisco. El proyecto recoge la construcción de una esclusa para regular el nivel de agua, pero en su lugar se permitirá que el agua del mar «entre y salga de forma natural», a través de las cuevas existentes, y se dragará más de lo previsto, hasta conseguir dos metros de calado en la zona en la que atracarán las embarcaciones más grandes y a 1,15 metros en la zona inicial del puerto deportivo. El dragado pretende garantizar que los 136 futuros amarres del puerto puedan utilizarse sin problemas en todo momento, ya que siempre habrá un nivel mínimo de agua que garantizará la navegación, con independencia del nivel mareal.
Además, las autoridades regionales han decidido instalar una compuerta para cerrar la dársena en caso de temporales extremos y fuerte oleaje, con el fin de proteger las embarcaciones, según explicó Bonet. Los cambios afectarán también a los modos de trabajo en las obras. Así, los técnicos han avanzado ya que el dragado se realizará con máquinas terrestres y marinas (hasta ahora sólo se hacía con maquinaria terrestre, ya que el puerto interior estaba seco).
Las autoridades del Principado reconocieron que los cambios que se introducirán en el proyecto implicarán un sobrecoste, que no acertaron a cifrar. El acondicionamiento del puerto deportivo de Llanes, licitado en 5,4 millones, fue adjudicado en una cantidad sensiblemente inferior, 3,7 millones, por lo que el coste final podría, quizá, acercarse a la cifra de licitación. En todo caso, el sobrecoste será algo que el Principado negociará con la empresa adjudicataria, según indicó Bonet. Lo que no implicará la modificación del proyecto será un retraso en la finalización de las obras, prevista para mayo de 2011.
Bonet acompañó en Llanes al consejero de Medio Ambiente, Francisco González Buendía, quien revisó varias obras en ejecución y enumeró futuras intervenciones. En este apartado, González Buendía anunció la ejecución del saneamiento de los núcleos de San Roque del Acebal y Porrúa, una actuación que costara 8,7 millones.
El Consejero visitó junto a la alcaldesa, Dolores Álvarez Campillo, y otras autoridades las obras del ensanche de la carretera de Niembru a Barru. Destacó que la obra concluirá a principios del próximo año. Los trabajos, con un presupuesto de casi dos millones, darán como resultado una carretera más amplia y con acera peatonal.