Libardón (Colunga),
Bárbara MORÁN
Mientras unos aprovechan las vacaciones veraniegas para explorar mundos desconocidos hay quienes prefieren nutrirse de recuerdos, aprender las canciones que cantaban sus antepasados y conocer a fondo la cultura y tradición que vivieron sus bisabuelos. Y a esto es a lo que se dedican los alumnos y descendientes de emigrantes asturianos que este verano aprenden el folclore y la tradición musical regional en la Escuela de Verano de Asturiana.
Y dentro de la música asturiana Ramón García Tuero fue sin duda uno de sus máximos exponentes. Hizo historia con el nombre artístico del gaitero de Libardón y su reclamo es tal que ayer una veintena de jóvenes descendientes de asturianos que emigraron el siglo pasado a Chile, Cuba, Puerto Rico y Argentina, entre otros países americanos, le rindieron tributo a golpe de gaita, tambor y baile.
Los estudiantes de asturianía demostraron ser unos aventajados alumnos del folclore asturiano. Deleitaron a los presentes con el himno de Asturias y hasta se atrevieron con la danza del pericote. Todo fue poco para homenajear al gaitero de Libardón, a aquel músico nacido en Villaviciosa y casado con una colunguesa de Libardón y que pronto llegó a convertirse en «nuestro mejor embajador, ya que la cuna de la gaita y la asturianía está aquí en Libardón y él jugó el papel protagonista en ello», en palabras del alcalde de Colunga, Rogelio Pando.
El sentido homenaje al gaitero comenzó a media mañana en su tumba en el cementerio de la población colunguesa. Una ofrenda floral y un breve discurso de recuerdo y agradecimiento al genio de la gaita por parte de su nieto, Juan Carlos Miranda, iniciaron la fiesta. También había entre los presentes descendientes de la familia García Tuero emigrantes en Chile, como sus bisnietos, Enrique Prida del Valle y Ana Maria Prida del Valle, que confesaban estar «muy emocionados» por regresar a Libardón. Entre los alumnos de la Escuela de Asturiania una tataranieta del gaitero, Constanza Prida Villalobo, que al igual que su pariente mostró gran destreza con la gaita asturiana.
Los aprendices de asturianos también visitaron el museo inaugurado hace un mes que rinde tributo al gaitero.
El acto celebrado en Colunga contó con la asistencia de Manuel Fernández de la Cera, presidente del Consejo de Comunidades Asturianas, y de la directora de la Agencia Asturiana de Emigración, Begoña Serrano, entre otras autoridades.