Ribadesella, Ramón DÍAZ
Aparcar en el centro de Ribadesella se ha convertido en un imposible. El cierre al tráfico de buena parte del centro urbano, incluidos los aparcamientos del bulevar, la plaza de abastos, la Casa del Mar, la Oficina de Turismo, el paseo de la Grúa y la lonja del pescado, a causa de las celebraciones del Día de Asturias ha desatado las protestas de algunos vecinos y del PP -en la oposición-. El equipo de gobierno (PSOE e IU) asegura que los inconvenientes se verán compensados por el gran beneficio, sobre todo económico, que generarán los cuatro días de celebraciones, del 4 al 8 de este mes.
Los mayores problemas llegarán a partir del viernes 3, cuando se eliminarán también las plazas de aparcamiento de la calle Comercio, que quedará como única vía de circulación por el casco histórico. La salida de la villa será por la calle Villar y Valle (antigua calle empedrada).
Las zonas de aparcamiento que permanecerán abiertas en Ribadesella son: El Fuerte, El Mantequeru, Feve, L'Atalaya, el Instituto, zona de la playa de Santa Marina, avenida de Tito Bustillo y El Cobayu. Además, como durante la fiesta de Les Piragües, se habilitará un aparcamiento en Truyes, cerca de Llovio, desde donde se habilitarán lanzaderas a Ribadesella, con dos autobuses y dos pequeños trenes (los mismos que realizan paseos turísticos por la villa en el verano). Los vecinos de la villa que tengan garaje en las zonas cerradas al tráfico pueden solicitar una tarjeta municipal que les permitirá evitar todas las prohibiciones.
El alcalde, el socialista Ramón Canal, aseguró que las restricciones a la circulación de vehículos en el centro de la villa, que se prolongarán hasta el día 9, son «necesarias», han sido «perfectamente estudiadas» por la Guardia Civil y la Policía Local y son «las más adecuadas» con vistas a los eventos que se desarrollarán en la localidad durante los próximos días y a las tareas de montaje de escenarios y carpas, que ya comenzaron ayer.
Canal pidió al PP que, «por una vez y sin que sirva de precedente», deje de «dinamitar» y de practicar el «alarmismo», incitando a los visitantes «a que no vengan a Ribadesella. Si al PP le fastidia que en los dieciséis años que gobernó el concejo no pudo traer el Día de Asturias, que lo diga», añadió.
Y es que el PP calificó de «disparate y barbaridad» las restricciones de tráfico y arremetió contra la «insensatez a la que (PSOE e IU) nos quieren someter». El PP criticó que se hayan adoptado restricciones desde el 30 de agosto, cuando las celebraciones comenzarán el día 4.
«De los nueve días que se adoptarán medidas especiales, siete de ellos son laborables y sólo dos de ellos festivos», destacó el PP, que tildó de «funesta» la gestión del gobierno local en materia de tráfico. Los conservadores aventuraron que la celebración del Día de Asturias, lejos de ser beneficiosa, «acarreará pérdidas a lo largo de esta semana por el adelantamiento de los preparativos, nada más y nada menos que nueve días. Una vez más, el equipo de gobierno de Ribadesella ha demostrado su incapacidad», añadieron los conservadores.