Abamia (Cangas de Onís), Emilio G. CEA
Los vecinos de Corao y sus alrededores respiran aliviados tras la visita que anteayer hizo el consejero de Cultura, Emilio Marcos Vallaure, a la iglesia de Santa Eulalia de Abamia. Al pie de la iglesia románica, Vallaure, para tranquilidad de muchos, aseguró que el Gobierno del Principado subsanará las deficiencias de la restauración efectuada en 2006 en el sagrado lugar, con la intención de que las obras estén concluidas el próximo verano. La actuación en la iglesia y su entorno, donde descansaron durante siglos los restos del rey Pelayo, será, según el Consejero, asumible, barata y rápida.
Paco Pantín, secretario de la Asociación Cultural «Abamia», es rotundo al afirmar que le parece bien que el Gobierno del Principado restaure «como se merece un monumento nacional». Pantín dice que tras un año y medio de obras la iglesia quedó «peor de lo que estaba pues la intervención dañó el edificio y los tejos que lo rodean». El tejo más antiguo situado junto a la iglesia tiene una edad cercana a los 450 años, según estudios realizados. La edad de otro de los tejos es de unos 300 años.
Paco Pantín celebra que se haya desbloqueado el pleito entre el Principado y la empresa encargada de la rehabilitación de la iglesia en 2006. Este acuerdo, según explica Pantín, «permite trabajar de nuevo en la iglesia y acometer la restauración de la restauración». Según el secretario de la Asociación Cultural «Abamia», la intervención debe ser urgente, sobre todo en lo relativo a los cuatro puntos con humedades que existen en el techo del edificio. Para Pantín, estas humedades han provocado la mancha de humedad que se puede observar «en la fachada sur de la iglesia como consecuencia de las fisuras existentes en el pesebrón».
Junto a las humedades Pantín dice que lo siguiente que se debe hacer es retirar los bolardos y bancos de piedra situados junto a los tejos, para cuya colocación se cortó el 20 por ciento de las raíces de estos árboles. Pantín asegura que su asociación reivindicará también que se reconstruyan los arcosolios y que la iglesia pase a tener el mismo aspecto que tenía en el siglo XVIII. Pantín quiere también reivindicar el nombre de Abamia pues, según él, «los historiadores, al hablar de la iglesia de Abamia, la sitúan en Corao, cuando en Corao no hubo iglesia hasta 1915».
El revestimiento de las paredes de la iglesia con estuco ha sido otro de los caballos de batalla de la asociación. Pantín asegura que el anterior Gobierno del Principado mintió al asegurar que era imprescindible el estucado de las paredes para la conservación de las pinturas del interior de la iglesia. Hoy en día el estuco, según Pantín, «no es del agrado de nadie».
Pantín defiende que el error de la restauración no estuvo en la cantidad de dinero destinado a la obra, sino en la profesionalidad de quienes se encargaron de la ejecución de la misma. «Hoy en día nadie se explica aún por qué estando avisados se hizo un desastre de semejante calibre que obligó al Gobierno socialista a denunciar a la empresa encargada de las obras», indicó Pantín, quien se lamenta de que nadie se ocupase en su momento de controlar la obra para evitar que el dinero de los asturianos se despilfarrase.
La misma opinión que Pantín comparte José Luis Vega, presidente de la Asociación Cultural «Abamia». Para este vecino, el proceso de intervención en la iglesia para solucionar las deficiencias surgidas tras la restauración «va relativamente bien». Luis Vega asegura que el Consejero, tras ver el desaguisado, está dispuesto «a intervenir cuanto antes para recuperar la iglesia».
Manuel López Fernández, párroco de Mestas de Con y encargado de las parroquias de Corao, Labra y Zardón dice que el arreglo de la iglesia de Abamia le parece «bien, pues hay que cuidar de una iglesia de incalculable valor histórico y el gasto no sería excesivo». Para López, la intervención del Principado es buena pues la parroquia no puede hacerse cargo de los gastos de la misma al no haber en su interior misas. Según este veterano sacerdote, «lo peor de la anterior actuación es el techo, pues me han comentado que las tejas que se colocaron son como de papel».
José Manuel Soto habla muy claro. Para este vecino de Corao, «la anterior actuación sobre la iglesia de Abamia fue una barbarie». Asegura que antes de la restauración eran habituales las visitas con su mujer y sus hijos al entorno de la iglesia. «Íbamos a comer habitualmente allí, pero no hemos vuelto desde que terminaron las obras», dice. Según este vecino de Corao, los adoquines que han colocado son una pista de patinaje para los coches. «Han abusado de la confianza de los vecinos», sentencia. Su esposa, Isabel Santiago, no duda al afirmar: «Se cargaron el encanto que tenía la iglesia, y su entorno. Antes me pasaba muchas tardes allí, pero ya no he vuelto», indica. Para Santiago, el revestimiento de la piedra con estuco ha sido uno de los grandes fallos de la restauración. «Mucha gente subía a quitarlo cuando lo estaban colocando porque no lo quería», recuerda.
Sandra Bastián, de la localidad de Isongu, señala que la restauración acometida en 2006 ha empeorado la iglesia. «Mi hermana me ha enseñado fotos de la iglesia antes de la restauración y tanto el templo como el entorno eran mucho más guapos que ahora», señala.
Julio Rivera, de Llenín, habla con conocimiento de causa pues trabajó en las obras de restauración de la iglesia. Julio mira por sus intereses y asegura que le parece «bien» que la vuelvan a arreglar, pues eso significa «que habrá trabajo». Según este trabajador, el polémico revestimiento de la piedra de la iglesia «buscaba simular lo viejo y que el color con el paso del tiempo decayese». Rivera defiende la obra ejecutada en el tejado de la iglesia de Abamia y asegura que la actuación sobre el la techumbre fue «buena». Explica que se colocó un pesebrón de cinc «para que el agua que cae sobre el tejado no se viese al caer». Este obrero sí lamenta la desaparición de las antiguas puertas de la iglesia de Abamia durante la obra. Las puertas «estaban en el interior de la iglesia y fueron robadas junto con material de la obra. Eran unas puertas de madera tallada de muy buena calidad», asegura Rivera.
«Tras ver el desaguisado la Consejería intervendrá»
<Luis Vega
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Presidente de «Abamia»
«La restauración que se hizo en la iglesia de Abamia fue una barbarie»
<José Manuel Soto
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Vecino de Corao
«Hay que cuidar una iglesia de incalculable valor histórico»
<Manuel López
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Párroco de Mestas de Con
«Me parece bien que se restaure como se merece un monumento nacional»
<Paco Pantín
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Secretario de «Abamia»