21 de junio de 2012
21.06.2012

Fallece el cangués Maxi Blanco

El funeral por el creador del Museo «Basilio Sobrecueva», propietario de una de las mejores colecciones de cerámica de España, será hoy, a la una, en Cangas de Onís

21.04.2012 | 08:04
Maxi Blanco del Dago, en el Gran Hotel Pelayo, donde expuso en 2007.

Cangas de Onís, Ramón DÍAZ

Cangas de Onís perdió ayer a uno de sus vecinos más ejemplares, respetados y queridos. Maxi Blanco del Dago, creador del Museo «Basilio Sobrecueva» de la cerámica y los relojes, fallecía a primera hora de la mañana. Aunque Maxi Blanco llevaba ya varios meses con problemas de salud, nada hacía presagiar su fallecimiento, que ha provocado hondo pesar en toda la comarca oriental, donde era muy conocido y estimado.


Blanco, que hubiera cumplido 64 años el próximo 8 de septiembre, día de la Santina, era arquitecto técnico -de ahí el apodo por el que era conocido, «Maxi, el aparejador»- e interiorista. Y también un destacado coleccionista: era dueño de una de las mejores colecciones de cerámica de España, con más de 2.500 piezas, algunas de ellas de incalculable valor; poseía una espléndida colección de relojes antiguos; y, además, había reunido la mejor colección de dibujos de Roberto Frassinelli, «El alemán de Corao».


Maxi Blanco, había sido designado «Asturiano del mes» por LA NUEVA ESPAÑA en septiembre de 1996, por su labor y entrega en favor de la cultura asturiana; en especial, por su principal proyecto, el Museo «Basilio Sobrecueva», que abrió el 2 de junio de 1995 en la localidad de Muñigu, muy cerca de Covadonga, y que cerró en 2004 por la falta de apoyos de la Administración pública, que se empeñaba en ver la instalación, en palabras del propio Maxi Blanco, «más como un negocio privado que como una entidad cultural». Ello a pesar de que el museo, además de su importancia ceramista, poseía una enorme riqueza bibliográfica, particularmente sobre Cangas de Onís y Covadonga, y otros objetos de enorme valor, como el cuadro «Coronación de Pelayo», de Madrazo.


Maxi Blanco, creador de una Escuela de cerámica en 1988, siempre tuvo en su cabeza que aquel cierre era provisional: quería abrir de nuevo el museo, en Corao, en la casona en la que residió Roberto Frassinelli, que el aparejador adquirió y reformó para tal fin. Hace unos meses, la Consejería de Cultura anunciaba que respaldaría la apertura, este año, del Museo «Basilio Sobrecueva» en Corao, mediante la firma de un convenio con Maxi Blanco. El aparejador cangués no ha podido ver cumplido su sueño.


El funeral por el alma de Maxi Blanco es hoy, a la una de la tarde, en la iglesia parroquial de Cangas de Onís. Posteriormente será incinerado en el tanatorio de El Salvador, en Oviedo.

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