Sobrefoz (Ponga),
Lucas BLANCO
El concejo de Ponga está dividido. Un día después de que que el fiscal delegado de Medio Ambiente en Asturias, Joaquín de la Riva, pidiera tres años de prisión y diez de inhabilitación para el regidor pongueto, Cándido Vega, por realizar obras en caminos englobados en el parque natural sin la preceptiva autorización del Principado, la población del municipio se reparte entre los que se muestran partidarios del regidor a pesar de que se haya saltado las leyes y los que censuran su comportamiento, eso sí, guardando el anonimato para evitar, según dicen, «las represalias de sus simpatizantes».
Para pulsar las reacciones de los vecinos a las palabras del fiscal, LA NUEVA ESPAÑA visitó ayer tres de los principales núcleos del concejo: la capital, San Juan de Beleño, Sellaño y la parroquia rural de Sobrefoz. En el caso de las dos primeras localidades el silencio fue la respuesta mayoritaria de los vecinos, que alegaban tener miedo a que sus palabras tuvieran consecuencias negativas para ellos.
Uno de estos vecinos anónimos señaló que el caso de las pistas arregladas sin autorización es tan sólo un ejemplo más de las medidas tomadas por el Alcalde saltándose las leyes. «Cuando quiere hacer algo, siempre amenaza que lo hará por las buenas o por las malas, sin tener en cuenta la ley», declara este vecino, que se muestra poco esperanzado de que la sentencia del juez, que se conocerá en los próximos días, sirva para corregir las maneras de Vega. «Si lo inhabilitan, se inventará cualquier jugarreta para seguir haciendo de Ponga este cortijo», apunta otra vecina.
Otro pongueto, en este caso de una aldea cercana a la capital, denuncia que la labor del regidor responde sólo a sus intereses personales y los de su círculo de amistades cercanas. «Hay gente, en especial ganaderos, que le aplaude para que se crezca y haga cosas fuera de la ley», advierte el vecino, que califica la situación como «un caciquismo similar al que imperaba en España en otras épocas lejanas».
Donde no son para nada contrarios a su gestión es en el pueblo de Sobrefoz, en el cual varios vecinos muestran su disposición a hacer lo que haga falta para que Cándido Vega no sea condenado. De hecho, prácticamente todos aseguran haber asistido al juicio para apoyar al que dicen que es su líder en la lucha por los intereses de la población local y, en especial, del sector ganadero, principal beneficiado por la limpieza de las pistas que desembocó en los tribunales.
Especialmente irritada con las palabras del fiscal se confesaba la joven vecina Ana Belén Calvelo, pues ve en ellas un ataque al sector primario del municipio. «Es una vergüenza condenar a una persona por hacer un favor a los ganaderos y sus vacas», señala Calvelo, que ve en ello una conspiración contra Vega. «Como es el único Alcalde que hizo algo por Ponga, estorba a los mamones de Oviedo que siempre nos ignoraron», añade.
Algo similar opina otro habitante de Sobrefoz, Faustino Boiles, quien ve en el proceso judicial una forma de invasión por parte de la Administración regional a la soberanía de los ponguetos. «Los amos del parque natural somos los que vivimos en él y no un fiscal que quiera gobernarnos por su capricho y el de sus amigos», indica Boiles, mientras pide que se juzgue a «los políticos que roban a manos llenas y no a los honrados». Sara Sánchez, por su parte, cree que esta situación es culpa de los ecologistas, de los que sostiene que no tienen la suficiente experiencia en el campo para valorar lo que supuso la limpieza de las pistas. «A los ecologistas de asfalto los ponía yo a trabajar en el campo para que supieran lo duro que es», declara la vecina, que, no obstante, admite que quizás fue arriesgado hacer las obras sin permisos.
Ángel Sánchez, ganadero por aquel entonces, valora la noticia en clave de autocrítica. «Si mandan a Cándido a la cárcel será culpa nuestra porque sólo hizo lo que le pedíamos todos los días», declara, al tiempo que lamenta que el Gobierno de Foro Asturias no retirara la demanda durante su mandato. «Cascos debería haber retirado la denuncia como gesto de apoyo al Alcalde», añade el de Abiegos.
Ramona García se suma a la defensa del primer edil, alegando que su actuación no hizo más que compensar el abandono existente en la zona por la desidia del Gobierno regional. «El Ayuntamiento sólo atendió los deberes que el Principado tenía desatendidos», sostiene esta vecina de Sobrefoz.
Manuel González centra sus quejas en el fiscal, a quien acusa de inmiscuirse en temas ajenos a sus competencias. «Es a él a quien habría que juzgar por meterse donde no le llaman», defiende González, que se declara simpatizante de Izquierda Unida, pero reconoce los méritos del alcalde de Foro Asturias. «Los permisos eran una excusa para seguir sin hacer nada por Ponga», apunta.
Mas lejos va Leoncia Llano en sus valoraciones, pues, además de dar ánimos al regidor, afirma que pide ayuda divina para que Cándido Vega no sea condenado por la justicia. «Rezo todos los días para que no comentan la injusticia de condenarle», declara la vecina, quien le excusa: «si el Principado lo hubiese arreglado antes, él no hubiese tenido que hacerlo».
«Como es el único alcalde que hizo algo por Ponga a los de Oviedo les estorba»
<Ana Belén Calvelo
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Vecina de Sobrefoz
«Cándido Vega sólo hizo lo que día tras día le solicitábamos los ganaderos»
<Ángel Sánchez
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Vecino de Abiegos
«Al que habría que juzgar es al fiscal, por meterse donde no tiene que hacerlo»
<Manuel González
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Vecino de Sobrefoz
«Los amos del parque natural somos los propios vecinos y no un fiscal caprichoso»
<Faustino Boiles
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Vecino de Sobrefoz
«El Ayuntamiento sólo actuó en lo que el Principado tenía desatendido»
<Ramona García
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Vecina de Sobrefoz
«Rezo a diario para que no se cometa la injusticia de condenar a nuestro alcalde»
<Leoncia Llano
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Vecina de Sobrefoz
«A estos ecologistas de asfalto que acusan a Vega los ponía yo a trabajar el campo»
<Sara Sánchez
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Vecina de Sobrefoz