La novena de Covadonga atrae multitudes

Unas 800 personas acudieron ayer al real sitio a rendir honores a la Santina en los actos presididos por el arzobispo de Oviedo

31.08.2015 | 04:40
El arzobispo Jesús Sanz Montes se dirige a los devotos en la santa cueva después de la procesión.

"¡Cuántas cosas han sucedido simplemente en estos doce meses últimos que hacen que nos asomemos a tantos aspectos de la vida de un modo distinto! Será una mirada más serena y relajada quizás porque algunos nubarrones parece que han remitido y ya no nos acorralan con sus vaticinios de negrura. O tal vez será una mirada incierta porque mi propia vida y la vida de los que más quiero sigue estando maltrecha, con serias dificultades para salir adelante, reconociendo entonces que determinadas macrobonanzas no terminan de abrazar siquiera un poquito la bonanza pequeñita en el patio de mi casa que es siempre particular". Estas palabras fueron pronunciadas ayer por el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, en su homilía en la basílica de Covadonga, en la jornada inaugural del novenario a la Santina, que reunió a unas 800 personas.

"O acaso, la mirada está totalmente secuestrada ante horizontes duros por tantos motivos cuando la vida, la libertad, la paz, el trabajo siguen siendo realidades tan queridas pero también tan vulnerables que a la primera de cambio vemos cómo sucumben", añadió el arzobispo de Oviedo.

Los devotos congregados en el real sitio, procedentes del Arciprestazgo de Covadonga (que aglutina Ponga, Onís, Amieva, Cangas de Onís, Villanueva, Dego y San Juan de Parres); de las unidades parroquiales de Acción Pastoral de Parres, Rengos y Pravia; de las parroquias de Peñamellera Alta y Peñamellera Baja; de la Asociación de Maestros Catolicos "Santa María", de Asturias; de los Carmelitas Mensajeros del Espíritu Santo; de la Institución Teresiana; de las Hijas de Santa María del Corazón de Jesús, y de otras entidades asistieron, bajo una temperatura de bochorno (los termómetros marcaban 29 grados a la sombra), a la inauguración del novenario en honor de Nuestra Señora de Covadonga, con el título "Salve, madre de la alegría".

Tras la misa oficiada en la basílica, repleta de fieles, tuvo lugar la procesión de la Santina, que lucía un bellísimo manto azul marino, con bordados en plata, desde la propia basílica hasta la santa cueva, con el rezo del santo rosario, encabezada por la Escolanía de Covadonga y seguida por cientos de devotos y peregrinos. Entre los voluntarios que portaron las andas se encontraban Sergio Alonso Rodríguez, administrador del Santuario mariano, y Juan Luis López González, cabo de la Policía Local de Cangas de Onís. Ya en el altar, los escolanos entonaron la salve y el himno a la Virgen de Covadonga.

Hoy será el turno de Miguel Valenciano Santos O.C.D, con "El sí de María. Encontrados, alcanzados y transformados", a las 18 horas, en la basílica.

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