Ribadesella, ¿estarán de vuelta, 53 años después, los cubiles y los gochos?

17.11.2015 | 02:43

Nos los preguntamos porque parece ser que nuestro equipo de gobierno pretende solicitar la cesión de un solar -antigua serrería de Secundino Díaz- y levantar allí un mastodóntico parking en altura para un mínimo de 20 años. Sí, algo así como un gigantesco termitero para toda la vida, aunque en vez de ser habitáculo para miles de termitas con alas, lo sería para cientos de automóviles contaminantes y con ruedas. Con el agravante de que tal adefesio paisajístico -ésa es otra- no estaría relegado donde antaño se escondían los cubiles, sino al lado del ambulatorio y en la zona más selecta y reservada de nuestro propio hogar llamado casco urbano. ¡Lástima de jardín!

Y es que, en efecto, no tenemos lo peor, porque nuestros jóvenes ediles desconocen la historia, ya que no habían nacido en 1962, cuando aquel alcalde decretó la eliminación de unos cubiles que eran parte del sustento de muchas familias humildes. Aunque, ¡qué casualidad!, fue el mismo alcalde que, una vez abandonado el cargo y seguramente "como compensación" por haber eliminado los cubiles, dinamitó la montaña tras el barrio del "Tocote" y la convirtió en cantera para rellenar en "su" Astursella. Exactamente, así fue: aquel alcalde o Corporación había golpeado a las familias humildes que tenían los cubiles, pero simultáneamente beneficiaba a la oligarquía reinante con el "regalo" de aquella montaña para dinamitarla y convertida luego en todo un barranco y dos acantilados ¡en pleno casco urbano!

Lo sorprendente es que hoy, 53 años después de haber desahuciado los antiguos cubiles escondidos en los barrios, ¿a qué otras "humildes familias" se trata de beneficiar ahora, con ese inaudito parking en altura en el mejor salón de "nuestra casa", mientras "nos olvidamos" del potencial parking en el barranco tras el Tocote?

Eso es, ¿por qué ese mutismo sobre "el barranco" tanto por parte del equipo de gobierno como por el PP y Pueblu o por el propio PSOE, que lo llevan en su programa? ¿O no están haciendo oídos sordos y miran a otra parte mientras les proponemos el referido barranco tras el Tocote como lugar idóneo para el "parking", puesto que pide a gritos una intervención urgente?

Y visto desde otra óptica, efectivamente: ¿para cuándo y hasta dónde va a llegar esa negligencia municipal antes de legalizar aquel escandaloso barranco, todo un atropello a las normas más elementales del urbanismo? Aunque, eso sí, negociando generosamente con los actuales propietarios, ya que en su día fueron estafados.

¿O es que no saben nuestros ediles que ahí concurren tres graves faltas achacables en exclusiva al propio Ayuntamiento? Sí, recordémoslas:

1.- La tolerancia en el dinamitado de la montaña y cantera por parte de un exalcalde.

2.- La inconcebible licencia, allá por 1999, para habitar el barranco.

3.- La contumaz negligencia de las siguientes corporaciones al querer ignorar el inhóspito y peligroso lugar. Y eso a pesar del serio aviso de un estruendoso alud habido casi después de otorgar la anómala licencia.

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