Sube la Pasión en Infiesto

"Cada año cuidan más los detalles", dicen los asistentes al tercer vía crucis de la capital piloñesa, que contó con 300 actores

27.03.2016 | 05:35
Jesús carga con la cruz después de haber sido juzgado ante Poncio Pilato, a la derecha. c. c.

"A pedir de boca". Así salió según Charo Pérez el III Vía Crucis Viviente de Infiesto. La directora teatral del evento hace un balance "más que positivo" de las representaciones de la Pasión de Cristo, que concentraron el viernes en la capital piloñesa a más de 2.000 personas llegadas de diferentes partes de la geografía española. Fue el caso del madrileño Alex Friebel, que tildó de "conmovedor" el multitudinario evento. "El año pasado ya estuve y me encantó, pero se nota que en cada edición cuidan más los detalles, se esfuerzan y se superan", dijo.

La escenificación del vía crucis arrancó pasadas las seis de la tarde en la Plaza Mayor con el juicio de Jesucristo ante el prefecto de Judea Poncio Pilato. Allí no sólo se aumentó la presencia del número de soldados romanos (de tres a ocho miembros), sino que los asistentes pudieron tener mejor visión de la flagelación gracias a la existencia de una rampa en altura. La instalación de unas gradas en la plaza del Ganado fue otra de las novedades, que permitió ampliar el aforo y mejorar la visión de los asistentes, que disfrutaron de una megafonía más cuidada.

Cuidada decoración

La primera caída de Jesús con la cruz, al llegar a la esquina de la cafetería Venecia, dejó mudos a los asistentes, que contemplaron compungidos cómo María Magdalena lo consolaba. La cuidada decoración de la plaza del Ayuntamiento, con casas romanas y un bar, trasladó al respetable a la Jerusalén de hace más de dos mil años. El coro "Piccola Piloñesa" puso música al encuentro del Nazareno con su madre María y la Asociación Piloñesa Musical de la Fuente tocó cuando obligaron a El Cirineo a cargar con la cruz de Jesús hasta el pequeño monte del Calvario que operarios municipales instalaron en la Plaza del Ganado. Uno de los momentos más emocionantes fue cuando, frente al edificio de la Obra Pía, la Verónica limpió el rostro ensangrentado del hijo de Dios.

Unos minutos antes de que comenzara la crucifixión, la lluvia hizo acto de presencia, lo que obligó a suprimir la actuación de la banda de gaitas, aunque ni el orbayo consiguió deslucir un evento que los 300 actores del elenco llevaban meses ensayando.

Jesús, encarnado en la figura del lugareño Manuel Castañedo, estuvo acompañado este año por dos nuevos ladrones: Gestas fue interpretado por Marcos Morán, mientras que por su parte Andrés Aguado hizo de un arrepentido Dimas.

El enterramiento en el Santo Sepulcro puso el colofón final a las 14 estaciones, que se cerraron con unas palabras de agradecimiento del párroco local, Manuel García.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Noticias relacionadas

Enlaces recomendados: Premios Cine