La sidra riega Gascona

La novena «preba» de la bebida regional repartió 24.000 culetes en la tradicional cita, que contó con Hevia como pregonero y que reunió a miles de personas

21.04.2008 | 00:00
Dos escanciadores en plena faena.
Dos escanciadores en plena faena.

El bulevar de la sidra, en la ovetense calle Gascona, celebró la novena «preba» de la primera sidra del año en un ambiente festivo en el que participaron miles de ovetenses y visitantes. La organización calcula que se tomaron cerca de 4.000 botellas, unos 28.000 culetes. El gaitero José Ángel Hevia, vecino de Gascona, fue el encargado de ofrecer el pregón con el que se abrió el festival en el que participaron quince de los mejores llagares de Asturias. Hevia repasó su relación con la sidra y explicó que los asturianos suelen «con-beber» frente a unas botellas. Ayer Oviedo con-bebió a lo grande con vecinos y visitantes.

David ORIHUELA
D. O.
«Ya Estrabón decía, en tiempo de los romanos, que la sidra taba bien rica». Así empezó ayer el gaitero José Ángel Hevia su discurso como pregonero de la novena «preba» de la primera sidra de la temporada. Eran las doce y media del mediodía de ayer y en la calle Gascona de Oviedo ya era difícil caminar. Miles de personas se arremolinaban en torno a los puestos de los 15 llagares participantes: Cortina, Fran, El Gobernador, Estrada, Orizón, Foncueva, Vallina, Herminio, La Nozala, Canal, L'Argayón, Menéndez, Muñiz, Roza y Trabanco. Entre todos, y según la organización, se repartieron, entre las doce de la mañana y las dos y media de la tarde, 4.000 botellas de sidra, 24.000 culetes.
Hevia confesó no recordar la primera vez que bebió sidra pero sí que tendría alrededor de 5 años, «cuando dar sidra a los guajes no era pecado». «Desde guajes no bebíamos vino, pero la sidra no podía ser mala», aseguró, para a renglón seguido aclarar que «bueno es que hoy no tengamos prisa por iniciar a los críos». El gaitero repasó su relación con la bebida tradicional asturiana, en lo buenos y malos momentos. Recordó cuando en un viaje a Niort (Francia) le preguntaron si la sidra y la gaita no eran un invento para turistas porque la imagen de España era de guitarra y vino y no de sidra y cornamusa. Ahora no hay madrileño que se tope con Hevia y no le diga «hay en Oviedo una calle que llaman el bulevar de la sidra que eso es la ...».
Hevia siente muy cerca la sidra, que mayaban en la casa familiar de Villaviciosa, y la calle Gascona. Tan es así que «cuando pasaron los años y pude pensar en un sitio en Asturias para fijar una segunda residencia, un lugar donde descansar de giras, conciertos y del «show bussines», tuve la fortuna de encontrarlo aquí, en la calle Gascona». Ayer le tocó pregonar en casa y así lo hizo rodeado de miles de personas. El gaitero se perdió luego entre el gentío, posó, tomó unas sidras y firmó una gaita a una niña de dos años.
Así participó en el rito de «con-beber» que según Hevia «es lo que hacemos los asturianos frente a unas botellas de sidra».
Carmen Manjón, concejala de Turismo del Ayuntamiento de Oviedo, definió Gascona como «un clásico para los ovetenses y un referente para los turistas» y alabó el trabajo de un grupo de hosteleros, los que componen el bulevar de la sidra, «que en 10 años han logrado lo que nadie había conseguido en Oviedo con una bebida que nos identifica más allá de Pajares».
Cristino Ruano, viceconsejero de Medio Ambiente y Medio Rural, acudió a la cita para nombrar Asturias como «paraíso de la sidra» y comprometer el trabajo de la Administración para lograr una marca de calidad, un marchamo que clasifique a la sidra como «alimento del paraíso natural». El Viceconsejero abogó por la unión de esfuerzos de políticos, empresarios, los hosteleros y todos los implicados en el sector, para potenciar la sidra. Tras los discursos oficiales, los responsables del Ayuntamiento, del Principado y de la organización se sumaron a la multitud que durante toda la mañana aprovecharon que el tiempo respetó y degustaron miles y miles de culetes de sidra.
El llagar de Herminio fue el que presentó ayer la mejor sidra en la novena «preba» organizada en la calle Gascona. Así lo decidió el jurado que cató el caldo de los 15 llagareros que acudieron a la cita ovetense.
Si el premio oficial fue para Herminio, el público consideró que la mejor sidra que había ayer en Gascona era la del llagar Trabanco.
Los ovetenses y visitantes cumplieron con el ritual. Compraron su vaso y su pañuelo y recorrieron los puestos de los llagares probando las sidras. Al final el público optó por Trabanco.
Los organizadores aseguraron que este año habían sido más los asistentes que en ediciones anteriores.
Francisco Colunga, presidente de la asociación de la calle Gascona, tenía sus cálculos, unas 4.000 botellas de las 70.000 cajas que se venden al año en el bulevar de la sidra.

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