D. ORIHUELA
Aún queda un mes y medio para el comienzo de las fiestas de San Mateo y la polémica está sobre la mesa. Los políticos se enzarzan en luchas sobre las actuaciones que se deben contratar y lo que deben cobrar o no los artistas.
El PSOE criticó que se paguen 70.000 euros a Isabel Pantoja, y el concejal de Festejos, José Suárez Arias-Cachero, les espetó que los socialistas sólo contratan a «los de la ceja». Así que el concejal socialista Manuel Ángel Rodríguez sacó a relucir los 15.000 euros que cobrará el grupo «Jorge Ilegal y los Magníficos», el nuevo proyecto de Jorge Martínez del que forma parte Juan de Lorenzo, hijo del Alcalde.
El mundo de la música ha salido en defensa de Juan de Lorenzo y los promotores ovetenses lo consideran un «magnífico músico». Pero los profesionales de la música en la ciudad van más allá y ven un problema de fondo al margen de los enfrentamientos políticos y los gustos musicales. Enrique Granda (Santo Grial Producciones), Antonio Barral (El Cohete Internacional), Enrique Patricio (Ep Management), Antonio Martínez Fernández y Marcos Valles García (Actos Producciones), que en conjunto organizan y producen la práctica totalidad de los espectáculos musicales que tienen lugar en Asturias, firman el comunicado que se reproduce bajo estas líneas y en el que muestran su malestar por el modelo de organización de la programación musical de San Mateo.
Los promotores se quejan de que se les ningunea en la organización de las fiestas. Los profesionales consideran que el problema de las fiestas de San Mateo «es que no se respeta a los promotores de Oviedo», ya que «durante los últimos 4 años la producción de San Lázaro se encargó a una empresa vasca, ninguneando todas las propuestas alternativas de las empresas asturianas». La compañía vasca que produjo los conciertos de San Lázaro llegó incluso a explotar las barras «y a programar San Lázaro centrándose en sus propios intereses empresariales».
Este año, debido a la crisis económica, según apuntó el concejal de Festejos, se ha eliminado la programación musical de San Lázaro, según explican los promotores, «no así la intromisión de la susodicha empresa, que acaba vendiendo a la SOF prácticamente todo su booking para la plaza de la Catedral».
Mientras la SOF y el Ayuntamiento programan de esta forma, «la oposición permanece ciega» y acude a «ataques personales sin sentido».