David ORIHUELA
Los trabajadores de la empresa Teconsa, adjudicataria de los trabajos de construcción de la losa sobre la avenida de Santander y la conexión de los depósitos de agua del Cristo con la red de abastecimiento municipal, cobraron ayer sus nóminas correspondientes al mes de junio. Así lo certificó el concejal de Asamblea de Ciudadanos por la Izquierda (ASCIZ), Roberto Sánchez Ramos, y lo respaldó el concejal de Urbanismo, Alberto Mortera, tras la Comisión matinal de Urbanismo. Al tiempo, la compañía tuvo que hacer frente a tres «acciones cambiarias», es decir, a tres embargos de tres juzgados distintos por impago a proveedores, con lo que el Ayuntamiento ha tenido que retener ese dinero.
La empresa abonó ayer las nóminas después de haber cobrado del Ayuntamiento 426.521 euros procedentes del Fondo Estatal de Inversión Local, con el que se financian las dos obras, cada una de ellas adjudicadas a esta empresa por 1,2 millones de euros, pero de esa cantidad le fueron embargados 104.000 euros por orden del Juzgado.
Es una situación de alivio transitoria para los trabajadores ya que como apuntó Ramos «en unos días deberán cobrar la nómina de julio». Así que desde el Ayuntamiento, tanto desde la oposición como desde el equipo de gobierno, se mirará con lupa lo que haga la empresa.
El concejal de Urbanismo explicó que el Ayuntamiento intentará «hasta la medida de lo posible» que se acaben las obras y que cobren los trabajadores y los proveedores. Lo que sí que se hará desde el Consistorio es «no pagar ni un solo euro de lo que no esté certificado». En este proceso el Ayuntamiento puede intentar que dentro de las certificaciones se incluya el págo de los salarios a los trabajadores, según apuntó ayer Alberto Mortera.
Por el momento el Consistorio sigue liquidando los pagos que tiene con la empresa en relación a estas dos obras.
El responsable de urbanismo insistió ayer en que en caso de que Teconsa, vinculada con la trama de corrupción del «caso Gürtel» y el pago de comisiones ilegales dentro del sector de la construción, entre en suspensión de pagos, el trabajo que quede pendiente lo haría la empresa que fuese la siguiente en la lista de la mesa de contratación. Mortera tiene serias dudas de que esto no ocurra en un futuro, ya que volvió a hablar de la «delicada situación económica» que atraviesa la compañía y auguró además que antes de finales de año habrá muchas empresas del sector de la construcción que se encontrarán en la misma situación.