Ch. N.
Al concejal de Cultura y Festejos, José Suárez Arias-Cachero, le tocó ayer su turno de réplica en este larguísimo cruce de acusaciones y reproches que en torno a las fiestas de San Mateo se están lanzando durante las últimas semanas equipo de gobierno y oposición.
El concejal socialista Manuel Ángel Rodríguez había señalado el viernes que el modelo de los contratos de la SOF -que realiza la contratación directa con los artistas y les cobra comisión de agente de zona- genera sospechas. Para Arias-Cachero estas declaraciones son «obscenas» porque habla «sobre un asunto absolutamente transparente como son las contrataciones de la SOF, en la que hemos mostrado todos los papeles y que se realizan en beneficio de los ciudadanos». Pero para Arias-Cachero resulta más obsceno que realice estas críticas un concejal que, denuncia, «estuvo en el gabinete de Areces». «Y lo único que genera sospechas en Asturias», sigue Arias-Cachero, «son las iniciativas del presidente, como el HUCA, la ampliación de El Musel o como el PGOU de Gijón». «Este señor», insiste el responsable de Cultura, «antes de atribuir sospechas al equipo del Ayuntamiento debería lavarse la boca con Mistol, porque él es uno de los artífices de certezas como los sobrecostes de El Musel, del HUCA y del PGOU de Gijón». Por eso, concluye Arias-Cachero, «los artífices de estas acciones no van a venir ahora a darme lecciones de transparencia en un asunto en el que hemos mostrado todo».
Arias-Cachero denuncia una «maniobra sincronizada de los socialistas» para desviar la atención de los escándalos importantes de Asturias y recuerda al PSOE que sigue esperando por las cuentas del chiringuito de «La Guinda».
«La Guinda»
Para este chiringuito, vinculado a la Agrupación Municipal Socialista, los alumnos han propuesto una cubierta a base de chapas de acero galvanizado que respeta el color rojo, distintivo de la imagen del local. Entre las mejoras, proponen la integración de la estatua situada frente al chiringuito, además de espacios para vestuarios.
«El Rincón Cubano»
Cada San Mateo, la música -y los mojitos- de este chiringuito colapsan la calle Mendizábal, en uno de los laterales de la plaza de Porlier, centro neurálgico junto a la plaza de Riego de la actividad hostelera. En este caso, el diseño se adapta a las escaleras sobre las que se sitúa el chiringuito, de estructura similar al actual, pero con novedades como una cubierta translúcida e iluminación lateral.
«La Estacionaria»
Situado en las inmediaciones de la plaza de la Catedral, la propuesta de diseño de este chiringuito es una de las más coloristas, a través del uso de una gama de azules, color característico de la ciudad, y compuesto por barra, almacén, vestuario y cocina.
Sociedad Protectora de Animales y Plantas
Este chiringuito, asentado en la plaza de la Escandalera, marca el inicio de la zona festiva en la ciudad y permite, gracias a disponer de más espacio, instalar un mayor número de mesas y sillas. Sus colores están inspirados en la naturaleza.