David GONZÁLEZ
«No se puede entrar ni salir». Camilo José Fernández, vecino de Colloto, arremete contra los nuevos accesos al parque empresarial Águila del Nora. Los residentes en la localidad denuncian que la nueva ordenación del tráfico en la zona limítrofe entre Oviedo y Siero ha bloqueado la que durante años había sido la tradicional entrada y salida de Colloto desde la vieja carretera general a Santander.
Las obras, que terminarán en el mes de septiembre, se realizan en la nacional 634, que atraviesa Colloto. Los cambios decididos por el Ministerio de Obras Públicas en esta vía consisten en la creación de un nuevo carril en el sentido que discurre hacia Granda. A éste último se podrán incorporar los vehículos procedentes del polígono. Esto también podrán hacerlo los que llegan a Colloto desde el sentido contrario.
Lo que se prohíbe es, para los automovilistas que llegan en dirección a Oviedo, realizar un giro a la izquierda para entrar en el pueblo. A su vez, los que pretendan utilizar la vieja salida para girar hacia Oviedo se encontrarán con que una nueva señal también impide esta maniobra. Por el contrario, sí está permitido salir en dirección a Santander.
Una parte de Colloto pertenece a Oviedo y la otra, a Siero. Los vecinos que viven en la zona que se encuentra dentro del concejo sierense son los más afectados. «Para ir a Oviedo tengo que llegar hasta Granda y dar allí la vuelta», explica Camilo José Fernández. Y señala que sus desplazamientos a la capital son frecuentes a causa de la enfermedad de su madre.
Los vecinos aseguran que el corte de la circulación tendrá repercusiones que pueden ser aun más problemáticas. «Si se cierra esta entrada se impide acceder desde Colloto a Moreo y Limanes», afirma Aurora Cienfuegos, alcaldesa de barrio y presidenta de la asociación vecinal «Colloto Existe». Cienfuegos añade que también «se impide el paso a los autocares que vienen al campo de fútbol y a los coches que, en temporada escolar, traen a alrededor de 300 niños al colegio».
Por otra parte, las alternativas que se ofrecen a los conductores les suponen realizar maniobras en la parte central de la localidad y atravesar el paso a nivel del ferrocarril. María González, una de las residentes, indica que en la zona «ya se han producido varios accidentes» por los cambios.