L. S. N.
La Consejería de Medio Ambiente ha resuelto exigir la elaboración de un estudio de impacto ambiental para resolver la ampliación de la cantera de Llagú, en Latores. La empresa propietaria, Readymix Asland, ha propuesto tres alternativas de ampliación, que oscilan entre las 26 y las 31 hectáreas, para continuar explotando la caliza de la zona entre 35 y 53 años, según la opción que finalmente se apruebe. La empresa propone que se tramite la segunda de las opciones previstas, que supondría una ampliación de 31 hectáreas, para una duración de la explotación de 40 años.
El Principado ha decidido exigir a la empresa la tramitación de un estudio de impacto ambiental, tras consultar con diversos organismos afectados por la ampliación, entre ellos el Ayuntamiento de Oviedo, que pide que se analice el impacto de la ampliación de la cantera y su efecto sobre los núcleos de población, así como sobre el yacimiento arqueológico del castro de Llagú.
Por su parte, la Dirección General de Biodiversidad y Paisaje destaca que en el entorno hay dos hábitats de interés comunitario, con brezales, aliagas y bosques aluviales. Por ello, el estudio de impacto ambiental deberá analizar el efecto que tendrá la ampliación de la cantera sobre estas zonas boscosas y de brezales, así como las consecuencias para la avifauna -murciélagos, picos menores y alimoches- que hay en la zona. También señalan que debe estudiarse el efecto sobre los pequeños vertebrados que habitan en las inmediaciones.
La Dirección General de Patrimonio Cultural también reclama un estudio de impacto, ya que la ampliación afecta al yacimiento arqueológico de Llagú.
Este yacimiento fortificado, que sufrió destrozos nunca aclarados en los años 90, fue completamente excavado y sus piezas extraídas, por la Consejería de Cultura, tras firmar un convenio con la empresa propietaria de la cantera, que aportó parte del dinero para el estudio. Los vecinos reclaman la reconstrucción del castro en el entorno.