GABINO DE LORENZO
ALCALDE DE OVIEDO
Me pide públicamente el diputado socialista don Fernando Lastra que haga propuestas concretas que contribuyan a solucionar la crisis. Tratándose, don Fernando Lastra, de un diputado regional, le voy a mencionar algunas que son de su competencia y que su partido, por ser mayoritario en el Parlamento autonómico, podría aplicar de inmediato:
1.ª- Que no haya sobrecostes que suman cientos de millones de euros en las obras gestionadas por los socialistas. Que tomen ejemplo de las obras gestionadas por el Ayuntamiento de Oviedo del plan extraordinario. Según el consejero Rabanal, el déficit de la Sanidad asturiana es de cien millones de euros, menos de la mitad del sobrecoste de El Musel.
Sin sobrecostes, habría recursos para las inversiones y los servicios públicos que necesita Asturias.
2.ª- Que se cierre el nuevo sector público regional, también conocido como «chiringuitos», que consumen cientos de millones de euros y en los que más de mil «compañeros» del PSOE viven con sueldos multimillonarios. «Chiringuitos» que ignoran la ley de Contratos de las Administraciones Públicas, según señala la Sindicatura de Cuentas, y que están dirigidos por personas sin la debida cualificación profesional, cuyo único mérito es, por ejemplo en algunos casos, haber sido secretarios generales del PSOE de Gijón, de Corvera, etcétera (IDEPA, RECREA, VIPASA, SEDES, SOGEPSA, SRT, SERPA, etcétera, etcétera).
Esos «chiringuitos» han sido creados para eludir los controles públicos establecidos en la ley; cerrarlos, además de un importantísimo ahorro, haría que fuera directamente la Administración pública quien desarrollara sus funciones mediante funcionarios que sí tienen la cualificación profesional adecuada y que han demostrado su mérito en una oposición.
En el Ayuntamiento de Oviedo no hay «chiringuitos» y son los funcionarios de carrera quienes dirigen la actividad municipal.
3.ª- Que el Gobierno regional mantenga una actitud de defensa de los intereses regionales, rompiendo con la humillante sumisión actual al Gobierno de Zapatero, que permite que la única comunidad autónoma de España que no tenga plazos para el AVE sea Asturias y que firma una nueva financiación autonómica hecha a la medida de Cataluña para, a la semana siguiente, anunciar que no hay dinero para la Sanidad.
Si el Gobierno regional defendiera los intereses de Asturias como nosotros defendemos los intereses de Oviedo, nuestra región, sin ir más lejos, tendría plazos para el AVE y habría obtenido en la financiación autonómica recursos para financiar la Sanidad sin recurrir, como ahora se pretende, al copago y a la reducción de servicios hospitalarios.
En una cosa estamos de acuerdo; no es aceptable que el debate sobre la Sanidad se haya suscitado fuera del Parlamento, en la Feria de Muestras, y con la ausencia física y política del presidente Areces. Que el máximo responsable de una institución como el Gobierno autonómico «dé la cara» en un asunto como éste es también condición necesaria para que las instituciones tengan credibilidad y la sociedad confíe en ellas, factores básicos para el progreso y la prosperidad.
4.ª- Que las instituciones gobernadas por los socialistas pongan más esmero en cumplir la ley, creando así condiciones de seguridad jurídica que son imprescindibles para salir de la crisis. Mal va a progresar una región en la que el urbanismo de Gijón, la contratación de la obra de El Musel o los salarios de los funcionarios públicos de la Administración regional han sido declarados ilegales por quien tiene la facultad de decidirlo: los Tribunales de Justicia y la Unión Europea. Espero que la chapuza jurídica permanente del Gobierno regional no perjudique al futuro Palacio de Justicia de Oviedo.
Si los gobiernos autonómico de Asturias y local de Gijón no cumplen la ley, flaco favor le hacen a la sociedad y a la economía de Asturias.
5.ª- Que se ponga punto y final al «cerco a Oviedo». En Asturias, desde hace varias décadas, los sucesivos gobiernos socialistas han actuado de manera obsesiva contra Oviedo, tomando decisiones ineficientes y carísimas, obsesionados por esa política contra la capital. No tenemos reforma del Estatuto de Autonomía porque el PSOE no está dispuesto a aprobar un texto que diga: «Oviedo es la capital de Asturias».
Fruto de esa obsesión, por ejemplo, se han multiplicado los campus universitarios por Asturias, que ahora están vacíos de contenido, invirtiendo en edificios vacíos recursos que deberían destinarse a la creación de nuevas titulaciones. En Mieres, a menos de diez minutos de Oviedo, hay un inmenso campus infrautilizado y, entre tanto, la Universidad no tiene dinero ni para pagar las nóminas de sus funcionarios. Esa política, supuestamente descentralizadora, absurda en una región tan pequeña como la nuestra, ha despilfarrado los recursos públicos, y todo por la obsesión socialista de quitarle a Oviedo la capitalidad. Hoy se anuncia a «bombo y platillo» ópera en la Laboral. Me gustaría saber cómo se paga, aunque sospecho que con los impuestos de los asturianos, también de los ovetenses, que tenemos una Temporada de Ópera desde hace más de cincuenta años, que cuenta con un apoyo ridículo de los gobiernos socialistas. Los ovetenses pagamos la ópera de Oviedo y la de Gijón. El ejemplo más claro de supuesta política descentralizadora, en realidad política contra Oviedo, es la Laboral, un capricho megalómano y carísimo, fracasado e insostenible, que no tiene más objetivo que tratar de quitarle a Oviedo la capitalidad cultural.
Dicen los socialistas que hay que cerrar el Hospital de Jarrio; no, que cierren la Laboral primero.
En definitiva, diputado Fernando Lastra, yo propongo una política contra la crisis que evite el despilfarro de los sobrecostes, que elimine el despilfarro de los «chiringuitos», que defienda los intereses de Asturias en el contexto nacional, que cumpla la ley para garantía de los ciudadanos y que deje en un rincón la obsesión carísima e ineficaz contra Oviedo del Partido Socialista.
Propongo una política que haga innecesaria la reducción de los servicios públicos como la Sanidad y que evite la fuerte subida de impuestos que, sin duda, va a poner en práctica el Gobierno socialista. Una subida de impuestos que anuncia el ministro José Blanco y que no va a ser para los ricos, va a ser para la clase media asalariada, que es la que paga IRPF. Una subida de impuestos que no es para financiar el subsidio a los parados, sino la nueva financiación autonómica hecha a la medida de Montilla, PSC y ERC. Que, a cambio de la misma, van a votar en octubre los Presupuestos de Zapatero dando «oxígeno» al Gobierno socialista.
Propongo, en definitiva, una política que es la que venimos poniendo en práctica en el Ayuntamiento de Oviedo y la que puso en práctica a nivel nacional el Gobierno de Aznar con gran éxito. La política que necesitan Asturias y España y que tendrán que aplicar gobiernos del Partido Popular, y cuanto primero, mejor. Una política que equilibre las cuentas públicas, que evite las subidas de impuestos sin ninguna moderación y que proporcione la estabilidad necesaria para la creación de empleo y de actividad económica. Las políticas que hacen los gobiernos europeos.