D. ORIHUELA
Los vecinos de la calle Río Nora, en el ovetense barrio de Ventanielles, se llevaron ayer por la mañana un buen susto debido a un importante escape de gas. Alrededor de las once de la mañana se produjo la rotura de una de las conducciones subterráneas de gas en el lugar donde se están realizando obras de reurbanización con cargo al plan estatal de financiación local.
El escape se saldó sin mayores consecuencias, pero los locales comerciales del número 1 de la calle Río Nora fueron desalojados en previsión de que pudiese producirse una explosión. «En principio, en este tipo de fugas al aire libre no suele haber peligro directo de explosión, pero sí que se pueden crear pequeñas bolsas de gas en alguno de los locales o las viviendas, o incluso en las propias tuberías, que pueden resultar muy peligrosas», explicaron fuentes de los Bomberos de Oviedo, que se trasladaron al lugar del siniestro.
La propietaria de una peluquería de la zona explicó que de repente vio salir corriendo a los clientes de un bar. «Pensé que habían robado en el bar y que habían salido detrás del ladrón», afirmó. Ésta fue su primera impresión hasta que escuchó un ruido, «como si estuviesen regando la calle», y se dio cuenta de que salía mucho gas de una de las conducciones subterráneas.
Fue el propietario del bar, situado en la esquina de la calle, el que dio la alarma y llamó a la Policía Local y a los Bomberos, con sede a poca distancia del lugar, en el cuartel del Rubín.
A la calle Río Nora se trasladaron vehículos de Bomberos (uno de mando, una autobomba y una cuba nodriza) y siete bomberos, además de varias unidades de la Policía Local. Los efectivos procedieron a acordonar el espacio creando una zona de seguridad para evitar posibles daños. A los propietarios de los locales y a sus clientes les pidieron que abandonasen los establecimientos y al único vecino que se encontraba en el edificio del número 1 de Río Nora, que en ese momento estaba durmiendo, le pidieron que no abriese las ventanas y que no hiciese uso de los interruptores de la luz, para evitar chispas que ocasionarían una explosión en caso de acumulaciones de gas.
Según los testigos el gas estuvo saliendo por el roto de la tubería durante una media hora. Los Bomberos y la Policía procedieron también a cortar el tráfico en la Tenderina, una de las vías de la ciudad con más intensidad de tránsito de vehículos. La situación se controló cuando los operarios de Hidroeléctrica del Cantábrico lograron parar la fuga de gas.