L. S. NAVEROS
Buena salud general, pero con catarro. Si la economía municipal fuera un enfermo, éste sería el diagnóstico que se desprende del plan económico-financiero, un documento que aprobará el Pleno el próximo lunes y que da las fórmulas para recuperar el equilibrio presupuestario que el Ayuntamiento perdió en 2008, cuando cerró el ejercicio con una «necesidad de financiación» -los técnicos municipales insisten en que no es déficit- de 10,3 millones de euros.
Según el plan, elaborado por la empresa Action Cat Consulting por encargo del Ayuntamiento, si se sigue una serie de líneas de actuación las arcas municipales pueden recuperar este mismo año su equilibrio, y consolidarlo en los dos próximos ejercicios.
El documento, una vez aprobado por el Ayuntamiento, debe ser remitido a la Consejería de Economía y Hacienda del Principado de Asturias, que debe darle su visto bueno, y autorizar cualquier nuevo crédito que pretenda pedir el Consistorio.
Entre las recomendaciones del plan financiero destaca la de que se computen en el mismo ejercicio los ingresos y los gastos a los que se vayan a destinar, ya que considera que el desequilibrio se produjo en parte por utilizar remanentes de Tesorería de años anteriores -cuyos ingresos, por tanto, se computan en ejercicios ya pasados- para financiar nuevas inversiones, gastos que sí se contabilizaron en 2008.
Propone, por tanto, que todos los servicios municipales planifiquen sus actividades de forma plurianual, con un horizonte de cuatro años, y que se adecuen las previsiones a la capacidad de autofinanciación del Ayuntamiento.
El control del endeudamiento es otra de las recomendaciones del informe, intentando reducir el porcentaje de la deuda sobre los ingresos corrientes que cada año obtiene el Ayuntamiento. También recomienda cautela en la utilización de los remanentes de Tesorería como fuente de financiación.
En cuanto a los gastos, propone una reducción de la plantilla municipal, amortizando las plazas vacantes, especialmente las que provengan de jubilaciones o bajas definitivas, siempre que esta política «permita el normal funcionamiento de los servicios municipales». En las ofertas de empleo público, propone que se aplique la tasa de reposición de efectivos que contemplan los Presupuestos Generales del Estado.
El control del gasto corriente es otra de las recomendaciones del plan, que propone ampliar las medidas de eficiencia energética que ya se están aplicando en el alumbrado público y en los edificios municipales.
El plan no propone ninguna subida de impuestos, aunque sí recomienda que se impulse una revisión de los valores catastrales, que no se actualizan desde 1996, hace trece años. «Sería aconsejable una revisión de los valores catastrales que permitiera reducir el tipo de gravamen sin que sea a costa de disminuir los ingresos por este impuesto», señala textualmente el informe, que destaca que «el IBI es el impuesto que más ingresos proporciona a las arcas municipales, al igual que en otros ayuntamientos».
En definitiva, el informe propone contener el gasto corriente, vigilar el endeudamiento, computar los ingresos y los gastos en el mismo ejercicio, para no generar desequilibrios, y establecer la política económica municipal con un horizonte de cuatro años. Con estas premisas, concluye que este mismo año podría cerrarse con un resultado positivo de 397.000 euros, que se afianzaría en 2010 y 2011.