D. G.
«Gabino de Lorenzo quiere gobernar como un caudillo». Estas fueron las palabras que utilizó ayer el portavoz de Asamblea de Ciudadanos por la Izquierda (ASCIZ) en el Ayuntamiento de Oviedo, Roberto Sánchez Ramos, para referirse a los nombramientos de los directores generales efectuados por el alcalde, del PP, el pasado mes de agosto. Su designación tuvo lugar después de que se modificase el reglamento orgánico de gobierno.
Dicho cambio permite que el alcalde pueda nombrar como miembros de la Junta de Gobierno a personas que no ostenten la condición de concejales. Estos funcionarios también podrían asistir a los plenos municipales.
Sánchez Ramos aseguró que, con esta medida, De Lorenzo se vería rodeado «de un grupo de personas que le obedecen». El edil afirmó que el Alcalde «mantiene reuniones con los directores generales y los jefes de técnicos sin tener en cuenta a los concejales del propio equipo de gobierno».
A su vez, el concejal arremetió contra los sueldos de los nuevos altos cargos. Sánchez Ramos criticó que el plan económico-financiero «prevea, como medida de ahorro, suprimir la paga extraordinaria de San Mateo, unos 800 euros, a las tres secretarias de las agrupaciones políticas y al chófer municipal». Afirma que, por lo contrario, uno de los directores generales «cobra 93.000 euros al año, y de esta suma no se le ha recortado ni un solo céntimo».