L. S. N.
Descalificaciones, insultos, encontronazos e intervenciones fuera de turno. La tónica de los últimos plenos entre la oposición y el gobierno municipal volvió a repetirse ayer, pero esta vez con Gabino de Lorenzo en la presidencia.
No intervino mucho el Alcalde, que durante gran parte de la sesión se limitó a controlar los turnos de palabra. De Lorenzo sí habló para explicar los cambios del organigrama municipal y destacar que lo aplica sin consenso porque «he cumplido aquí 18 años de alcalde, y en todo ese tiempo ha sido imposible entenderse con la oposición, sólo me pude poner de acuerdo para subir las dietas o liberar a concejales». Le interrumpió la portavoz socialista, Paloma Sainz: «¿Cómo tiene tanta caradura?», exclamó Sainz. Y se armó un guirigay. «No me insulte usted, señora, quién es usted para insultarme». «Nunca pedimos aumento de dietas, sólo lo que nos corresponde», siguió la responsable socialista. «Sus caprichos no se los admito aquí, se los tolerarán en otro lado. Aquí, ajústese a la ley», le pidió el Alcalde.
El Pleno había empezado con una intervención del anterior responsable de Economía, Agustín Iglesias Caunedo, sobre la cuenta general de 2008. Caunedo acusó al PSOE de decir que las cuentas no están claras y que están «liadas» porque «no las entienden». Según Caunedo, los socialistas carecen de formación para interpretar la contabilidad municipal, por lo que «meten la pata» en sus reclamaciones. La crítica a la capacidad de los socialistas para analizar la información contable fue recurrente en el Pleno, lo que llevó a Margarita Vega a destacar que tiene una licenciatura en Económicas «con sobresalientes y matrículas de honor».
La concejala criticó que no se admitieran sus reclamaciones pidiendo que se consignara el justiprecio de «Villa Magdalena». «El informe dice que no era probable esa retasación, pero ya tenemos el agua en casa», dijo.