Oviedo,
Uno de los imputados por el asesinato y el descuartizamiento de Maria Luisa Blanco, Jesús V. B., de 19 años, se acogió hoy a su derecho a no declarar ante la juez que instruye el caso, Maria Luisa Llaneza, después de que el hermano de la víctima, Pablo B. B., y también imputado, le acusase ayer de ser el autor de la muerte de la joven al darle de beber una botella de whisky, según informaron fuentes jurídicas a Europa Press.
En su declaración, Pablo B. B. acusó también a la pareja de Jesús V. B., la también imputada Larissa L. R., de 17 años, interna en el centro de menores de Sograndio, al apuntar que ésta "quería verla muerta". Según el joven la menor "pegaba a la fallecida con la hebilla de un cinturón".
La magistrada del Juzgado de Instrucción número 4 de Oviedo tomará mañana declaración a varios testigos y vecinos del edificio del barrio de Vallobín en el que sucedió el crimen.
En la casa además de la víctima y su hermano Pablo B., vivía la madre de ambos, María del Rosario B.; Cristian M. P., de 21 años; Jesús V., de 19 años, y su pareja Larissa L. R., de 17 años, con su bebé.
En su declaración en la Policía Nacional, Pablo B. confesó haber matado y descuartizado a su hermana en la vivienda familiar la noche de San Juan tras una discusión y esconder los restos en la nevera. Aunque tras investigaciones policiales, la juez decretó el ingreso en prisión de otros inquilinos de la casa. De los cuatro detenidos, tres de ellos se encuentran en la prisión de Villabona y la joven menor de edad permanece internada en el centro de menores de Sograndio.
La Policía acudió, a finales de junio, al número 19 de la calle Mariscal Solís de Oviedo tras recibir la llamada de una mujer que alertaba de los hechos. La mujer que denunció era la madre de uno de los jóvenes al que le tenían realquilada una habitación en la vivienda. La denunciante aseguró que había sido su hijo quien había descubierto los restos en la nevera cuando regresó de un viaje. (EUROPA PRESS)