Ángel FIDALGO
Las cofradías del Santo Entierro y Nuestra Señora de los Dolores, de Oviedo, y de la Soledad y la Santa Vera Cruz, de Avilés, harán hoy oficial su hermanamiento con una ceremonia que se celebrará en la iglesia ovetense de San Isidoro. Representantes de las dos cofradías explicaron en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA las razones de su hermanamiento.
En el acto participaron José Luis Alonso Tuñón, rector de la Cofradía del Santo Entierro, José Antonio Montoto, párroco de la iglesia de Sabugo, Joaquín Iglesias Suárez, que presentó el acto, Corín Astariz, en representación de la Cofradía de la Soledad, y José Luis Felgueroso, cofrade honorífico de la Cofradía del Santo Entierro y Nuestra Señora de los Dolores. Al evento también asistió el concejal de Juventud del Ayuntamiento de Oviedo, Gerardo Antuña, que puso en valor el papel de las cofradías.
«Éste es un compromiso de unión que asumimos con alegría y responsabilidad. En un futuro seguro que surgirán nuevas iniciativas», afirmó Joaquín Iglesias, quien agradeció al Ayuntamiento de Oviedo «la forma en la que se vuelca en nuestra Semana Santa».
Corín Astariz explicó que la cofradía avilesina a la que pertenece, y que tiene unos seiscientos cofrades, nació en el barrio marinero de Sabugo y su procesión, la de Viernes Santo, está considerada como una de las más importantes que tiene Avilés. Tras repasar la historia de la cofradía destacó la labor social que desempeña.
José Luis Alonso Tuñón, por su parte, mostró su satisfacción «porque éste es el primer hermanamiento de dos cofradías de esta archidiócesis, que además anticipa una forma nueva de trabajo».
Los participantes coincidieron en destacar la presencia de los laicos en el apostolado social y el carisma de las cofradías para ensalzar a «la única María».
José Luis Felgueroso recordó anécdotas e historias de las cofradías e hizo especial hincapié en las «similitudes» que tienen las dos cofradías para hermanarse, entre ellas el origen gremial y el mismo siglo de fundación, el XVI.