Sara ARIAS
El domingo continuó la fiesta en la plaza de la Catedral con la tercera sesión de conciertos en honor de San Mateo. El domingo fue otra ocasión para la miscelánea y la puesta en escena de varios estilos. Por un lado la mezcla de ritmos que aporta «Canteca de Macao», pasando por el pseudorock de los madrileños «Pignoise» para cambiar de nuevo totalmente de tercio y llegar al metal progresivo que tocan los autóctonos «Warcry». Pero quienes tuvieron realmente mucho protagonismo el pasado domingo fueron los adolescentes, que abarrotaban la plaza como si fuera un patio de colegio a la hora del recreo.
«Canteca de Macao» puso en escena un buen espectáculo que hizo bailar a todos los presentes. Con una música muy bien soldada entre el rock, los ritmos árabes e indúes y el flamenco, también se dejaron escuchar ecos caribeños. Además, el grupo aportó al concierto imágenes en la pantalla central y un espectáculo de malabares con fuego.
En el cambio de grupo se oían estrofas de «Pignoise» en las gargantas ya casi desgañitadas de las chicas que esperaban por sus ídolos. «Y quiero olvidar todo y empezar de nuevo...» es un ejemplo de lo que pedía el público. Los madrileños tocaron sus canciones más sonadas y conocidas, como «Nada que perder» o «Te entiendo». Alba Sánchez esperaba con ansiedad la salida de los «Pignoise» mientras se mordía las uñas y declaraba: «Son los mejores y voy a verles siempre que puedo, los adoro».
«Warcry» puso las guitarras a tono y salió a romper el escenario con su metal agresivo y unas letras de lo más competentes. Pero la noche sin duda fue para los más jóvenes. Pueril.