L. S. N.
El edificio del antiguo Instituto Nacional de Previsión fue proyectado por el arquitecto y artista Joaquín Vaquero Palacios en 1934. Su construcción, que se vio interrumpida por la Guerra Civil, finalizó en 1942.
El inmueble está protegido por el Catálogo Urbanístico de Oviedo y forma parte del registro del Docomomo Ibérico (Documentación y Conservación del Movimiento Moderno).
La Guía de Arquitectura de la Ciudad de Oviedo, publicada por el Colegio de Arquitectos de Asturias, considera que se trata de una obra emblemática, que «se impone por su contundencia formal en un espacio urbano de gran significación» dentro de la capital asturiana. En este sentido, hace hincapié en la aportación de Vaquero Palacios, «hombre viajero y cosmopolita, conocedor de las vanguardias y relacionado con personajes clave de éstas, que realiza de forma pionera en Asturias algunos de los edificios racionalistas más importantes de la arquitectura moderna en el país».
Entre ellos, destaca la actual sede del Sespa, que ha sido objeto desde su construcción de varias intervenciones. El edificio pasó a formar parte del patrimonio del Principado en 2002, y en 2006 se acometieron obras de reparación de la fachada, desmontando parcialmente elementos salientes y placas con riesgo de desprendimiento.
El edificio
Fue proyectado por el arquitecto Joaquín Vaquero Palacios en 1934. Las obras, interrumpidas por la Guerra Civil, finalizaron en 1942. Es uno de los primeros ejemplos de arquitectura racionalista en Asturias, está catalogado y está inventariado en el Docomomo Ibérico (Documentación y Conservación del Movimiento Moderno).
Obras
El deterioro de las plaquetas de piedra caliza de la fachada obligará a su sustitución total, en una intervención en la que se harán obras de conservación de los relieves.