Acústica mateína
Ya decía yo que de tanto esponjar reventaríamos. Lo digo, hoy, por la oferta musical de los chiringuitos. No sé si están a tantos o a tan pocos decibelios, si los vecinos están insomnes o a pierna suelta, pero sí vi cómo los de un puesto ponían pachanga a todo trapo para tapar a unos chavales -«Calibre 33»- que trataban de dar un concierto en el puesto vecino. ¡País!
Cambio de fechas
Ya estamos todos. El primer fin de semana de San Mateo solemos librar, pero a media semana la lluvia se apunta a la fiesta. El día del bollu habrá para todos, sol de restallu y quemadura juvenil y tormentona a media tarde pa despejar de la sidra en las barracas (perdón, ya no hay). Así que hay que pensar seriamente en cambiar las fiestas, como en Valladolid, y hacerlas en junio.