Cecilia SÁNCHEZ
Ansiedad, expectación, nervios. A las ocho y media de la tarde del martes la plaza de la Catedral ya estaba a rebosar de gente que esperaba la actuación de Melendi. El goteo había sido continuo ya desde las doce de la mañana, y ni el frío ni la lluvia, ya clásicos del tiempo mateíno, pudieron impedir a legiones de adolescentes -e incluso niños acompañados de padres sufridores- acercarse para ver el espectáculo del artista, dentro de su gira «Curiosa la cara de tu padre», que toma el nombre de su último álbum de estudio.
La expectación era tal que cuando empezaron a tocar los murcianos «Second», a las nueve y media, su actuación fue como un jarro de agua fría entre buena parte de los presentes. Éstos no se cortaron un pelo en corear el nombre del ovetense mientras que el grupo hacía lo imposible por mantener el tipo en una actuación con visos de misión imposible.
La actuación de «Second» duró una hora exacta y estuvo correcta, lo que fue mucho dadas las circunstancias. La mayor ovación que cosechó el conjunto la recibió al acabar el concierto, a pesar de que habían ofrecido momentos intensos en la interpretación de «Rincón exquisito» -single extraído de su último disco, «Fracciones de un segundo», con el que abrieron el concierto-, «Why not», «A las diez» o «Rodamos», canción que pone banda sonora a la campaña de seguridad vial de Antena 3.
A las once menos cuarto empezaba la cuenta atrás para dar paso al show de Melendi. Automáticamente, el público se transportó a un estado de júbilo generalizado que fue aumentando progresivamente durante todo el concierto. El rumbero comenzó con «Mis alas son tus hojas» y después, sin descanso, atacó «Piratas del bar Caribe», ambos temas de su último disco.
La tercera canción de la noche fue un clásico en el repertorio del artista, «Quisiera yo saber». Quienes no lo habían hecho antes se vinieron arriba con esta canción. El público se convirtió en una sola voz, y si se afinaba el oído, por debajo de la música de la banda se oían las palmas del respetable. A la pregunta «¿Quieren ser felices, señores?», Melendi dio paso a «Quiero ser feliz», seguida por «Calle la pantomima». Vino una pausa que Melendi aprovechó para dar las gracias al público. El cantante, quizá para quitar importancia a su voz ronca, prometió cantar «todo lo que pueda». Así lo hizo, interpretando «Un tipo normal» y «Con solo una sonrisa». Entre el público había fans tan emocionadas que arrancaban comentarios de asombro ante el conocimiento del repertorio por parte de algunos
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