J. N.
En los orígenes del desfile del Día de América en Asturias el plato fuerte era doble: los envidiados haigas y la admirada banda de música de la Air Force USA, con base en Torrejón de Ardoz. Ahora, los haigas ahí siguen, con bastante más pena que gloria, mientras que el verdadero peso del desfile corre a cargo de los grupos de baile cubanos y brasileños. Sobre todo de las cubanas de infarto y las brasileñas de fibrilación. Ayer ni la lluvia pudo con artistas tan escasas de ropa y sobradas de ritmo y menos con el público y sus paraguas. El paso de las bailarinas por las calles de Oviedo, ya un clásico, se ha vuelto imprescindible.
La Policía Local se volcó, con 140 agentes -algo así como las tres cuartas partes de la plantilla- y casi todos los vehículos del parque móvil. Protección Civil dispuso, asimismo, 50 efectivos bien visibles con sus camiones-bomba.
En el desfile, que era pista de arte, cinco gigantes y siete cabezudos, cuatro bandas de música, cuatro bandas de gaitas, ocho grupos musicales americanos, otros catorces asturianos y españoles, catorce carrozas y hasta 200 participantes en algunos conjuntos como fue en el caso de los «Sanrocudos» llaniscos.
En total, 2.250 figurantes en marcha y 22 firmas colaboradoras.