Ch. N.
Sí pero no. La portavoz del Grupo municipal Socialista, Paloma Sainz, aplaudió ayer que el Ayuntamiento haya redactado una ordenanza municipal sobre «convivencia ciudadana», pero lamentó que el texto sea un mero inventario de «multas y prohibiciones» que «está lejos de resolver los problemas que se pretenden atacar». Los socialistas reclaman otros mecanismos que ofrezcan «alternativas y políticas avanzadas» para resolver los problemas de civismo. En concreto, exige diálogo con todos los agentes implicados en estas cuestiones, participación de la ciudadanía y, en resumen, la creación de un organismo como un consejo o un observatorio de la «convivencia ciudadana» que permita evaluar los problemas de Oviedo y ofrecer soluciones.
Sainz valoró «positivamente» que Oviedo cuente con una ordenanza de este tipo. «Es de sentido común», reflexionó, «que todas aquellas actitudes cívicas que desprecian la libertad y seguridad de los ciudadanos estén reguladas y controladas desde el punto de vista público». También dio la vuelta al texto que trata de regular asuntos como las pintadas, la prostitución o el «botellón» y aplaudió que con esta iniciativa el Ayuntamiento «reconoce implícitamente que existe una serie de problemas de convivencia».
Pero no es suficiente. Sainz, en el comunicado que envió ayer, recuerda al Alcalde que «una simple ordenanza repleta de multas y prohibiciones» no resuelve los problemas y que, «al margen de medidas punitivas, las administraciones están para ofrecer alternativas y políticas avanzadas».
Las recetas de Sainz llegan después de una advertencia sobre la redacción del texto. La portavoz rechaza que en la ordenanza se mezclen «problemas tan dispares como la prostitución callejera o la mendicidad con las pintadas en las calles o la práctica del skate». Considera que en un caso se trata de «actividades ilegales» y en otro «expresiones de determinados colectivos que pueden realizarse en la ciudad sin molestar a nadie». Razona que «eso implica un esfuerzo mayor que el de hacer una ordenanza, precisa ofrecer espacios y alternativas en la propia ciudad».
Y ahí comienzan las recetas de Paloma Sainz. La socialista indica que la convivencia ciudadana es «una cuestión de diálogo y acuerdos entre intereses diversos». Por eso, más allá de la ordenanza municipal reclama «una estrategia global en que todos estemos de acuerdo».
El PSOE, que también anunció que presentará una serie de enmiendas y precisiones a las nuevas normas de «convivencia ciudadana», desea que esta iniciativa crezca y se traslade a una participación de la ciudadanía en este tipo de cuestiones. La sugerencia de Paloma Sainz es la creación de organismos como «un Consejo de Convivencia en el que estén presentes todas las voces que puedan aportar su opinión sobre estas cuestiones o la creación de un Observatorio de la Convivencia Ciudadana, que nos permita evaluar con claridad los problemas que se planteen en el conjunto de la ciudad de Oviedo.