Pablo GALLEGO
Oviedo está desde ayer un poco más protegido. Y los ovetenses, un poco más envueltos en solicitudes de permisos. El Ministerio de Cultura hizo pública ayer a través del «Boletín Oficial del Estado» (BOE) la declaración como bien de interés cultural (BIC), con categoría de conjunto histórico, de la Fábrica de Loza de San Claudio, y los nuevos entornos de protección de la Cámara Santa, de los monumentos prerrománicos y de siete de las cuevas del concejo ovetense.
Tras los informes aprobados en el Consejo de Patrimonio Cultural de Asturias los días 14 y 24 del pasado mes de junio, el Ministerio da luz verde ahora al desarrollo de estos entornos de protección. En el caso de San Claudio, la resolución del Ministerio declara como BIC los elementos más significativos del conjunto industrial, referente de la historia cultural asturiana, como el taller de elaboración, los hornos, el almacén, las conocidas como Casas del Monte o su colección de piezas, conservadas en su mayoría en el Museo del Pueblo de Asturias de Gijón y en el Museo de Bellas Artes de Oviedo.
En la delimitación del entorno de Santa María del Naranco y de San Miguel de Lillo, Cultura ha incluido en el área a proteger buena parte del monte Naranco -hasta el Pico Paisano y el monumento del Sagrado Corazón- y la totalidad de las instalaciones del Centro Asturiano.
Para la iglesia prerrománica de San Julián de los Prados, Cultura ha respetado la inclusión en el área a proteger de un trozo de la «Y» y de una franja de unos 50 metros de ancho de la Fábrica de Armas de la Vega, un área que discurre en paralelo a la autopista junto al templo.
A la hora de proteger el contenido de la Cámara Santa de la Catedral, La Foncalada y los bienes de interés cultural declarados en el casco histórico de la capital del Principado, el Ministerio también ha aprobado las delimitaciones propuestas en el Consejo de Patrimonio asturiano.
Según los técnicos municipales consultados, todas estas decisiones contribuyen «sin duda», a favorecer el cuidado del patrimonio ovetense, «pero causarán que los vecinos deban obtener un permiso de Patrimonio a la hora de realizar obras en inmuebles incluidos dentro de las zonas a proteger», apuntan.
En el BOE publicado ayer, el Ministerio de Cultura anuncia además la creación de nuevos entornos de protección para siete de las cuevas del concejo, una decisión que afecta a un buen número de las parcelas colindantes. Las cuevas de Las Caldas, en Piñera, y ya catalogada como BIC en 1985; de Los Murciélagos (en Fresneo, Ribera de Arriba), La Lluera I y La Lluera II (ambas con grabados paleolíticos de distinto género); Entrecueves, en Las Segadas; el Abrigo de la Viña, en Manzaneda, y la cueva de Les Mestes tendrán ahora protegidos sus accesos y su entorno. Una iniciativa mediante la que Patrimonio, según técnicos municipales y al igual que en las zonas protegidas en el centro de la ciudad, tendrá «la última palabra» a la hora de aprobar los proyectos que puedan realizarse en las parcelas englobadas dentro de los diferentes entornos de protección.
Fuera del concejo ovetense, el Ministerio dio también su visto bueno a la creación de entornos de protección para las iglesias prerrománicas de San Salvador de Valdediós, en Villaviciosa, y de Santa Cristina de Lena, así como para las cuevas de La Peña, en San Román, en el concejo de Candamo, y de Godulfo I, en Berció, en el municipio de Grado.