David ORIHUELA
General Dynamics, propietaria de Santa Bárbara, ha descartado finalmente la fusión de las fábricas de armas de Oviedo y Trubia, un proyecto que contó con el frontal rechazo de los sindicatos y la oposición del Ayuntamiento de Oviedo. El presidente del comité de empresa de la fábrica ovetense de La Vega, Amador García, anunció ayer que el acuerdo entre la empresa y los representantes de los trabajadores se hará oficial a lo largo de la primera quincena de este mes, cuando la compañía armamentística presente un nuevo plan de viabilidad en el que ya no se incluirá el cierre de La Vega y el traslado de la plantilla y las líneas de producción a Trubia.
Un portavoz de General Dynamics afirmó ayer que la decisión final se tomará en la citada reunión con los sindicatos y matizó que «el diálogo esta sin cerrar».
La fusión en la factoría trubieca y el cierre de La Vega era una de las piezas clave del plan de viabilidad de Santa Bárbara presentado hace dos años por General Dynamics, que abarcaba el horizonte temporal de 2009 a 2012 y tenía como objetivo mejorar la eficacia de la compañía y ahorrar costes innecesarios. Los terrenos de las fábricas de armas asturianas son propiedad del Ministerio de Defensa, que a su vez es cliente casi único de Santa Bárbara. Una compleja situación que provocó intensas negociaciones a varias bandas hasta casi cerrar ya un acuerdo que puede poner fin al enfrentamiento entre la empresa y los sindicatos.
Han sido dos años de reuniones y contactos entre sindicatos, administraciones y empresa «para buscar alternativas», según avanzó Amador García. La vía de entendimiento se enderezó el pasado julio, cuando empresa y sindicatos rubricaron un convenio colectivo que estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2011. A partir de ese momento, según fuentes de la negociación, cambiaron las tornas y se inició una «discreta» negociación que ha culminado con la renuncia de la empresa de fusionar en Trubia las dos fábricas y cerrar La Vega. Un proyecto que a su vez abría la reordenación urbanística de miles de metros cuadrados en el centro de Oviedo.
Amador García se mostró ayer orgulloso de la continuidad de la fábrica de La Vega «como trabajador, sindicalista, ovetense y asturiano».
D. O.
Junio de 2010 puede ser una fecha «histórica» para la industria armamentística asturiana. Es el mes y el año que el Ministerio de Defensa tiene previsto para anunciar quién se hará con el contrato para construir un millar de unidades de un nuevo blindado 8x8. General Dynamics, con sus factorías de Oviedo y Trubia, tiene todas las papeletas para hacerse con un contrato de 1.300 millones de euros.
«Somos los más capacitados de Europa para hacer ese trabajo», mantiene Amador García, presidente del comité de empresa de Santa Bárbara.
El contrato supondría «un relanzamiento definitivo» de la fábrica de La Vega, destacó García, que anunció que incluso serían necesarias nuevas contrataciones de personal cualificado para desarrollar el proyecto.
Defensa prevé la construcción de 300 vehículos entre 2012 y 2016, y antes de 2014 deberían estar entregados 40 unidades.
El Ministerio de Defensa ha invitado a Santa Bárbara a presentarse al concurso, y lo hará con el modelo «Piraña V».
El blindado que salvaría a Santa Bárbara
La decisión de no fusionar las fábricas de La Vega y Trubia se sustenta en las grandes posibilidades que tiene la empresa de hacerse con un contrato del Ministerio de Defensa, principal cliente de la compañía, para la construcción de un millar de nuevos vehículos blindados. El contrato supondrá un importante incremento de la carga de trabajo y la inyección de 1.300 millones de euros. El contrato se adjudicará en junio del próximo año.
«Estoy contento como trabajador, sindicalista, ovetense y asturiano»
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Presidente del comité