Suso CUARTAS
El Ayuntamiento de Oviedo tiene que dedicar cada año casi 70 millones de euros -aproximadamente el 30 por ciento de su presupuesto- en atender servicios que en realidad son competencias de otras administraciones, bien la del Estado o la del Principado. Estos denominados «gastos impropios», que los ayuntamientos se ven en la práctica obligados a desembolsar para que no se resienta la calidad de los servicios que recibe el ciudadano, abarcan muy diversas áreas:
l Educación. El Ayuntamiento asume la conservación y el mantenimiento de todos los colegios e, incluso, construye las escuelas infantiles. También mantiene la actividad de una Escuela de Música y otra de Música Tradicional.
l Seguridad Ciudadana y Protección Civil.
l Servicios Sociales. El Ayuntamiento amplía con sus fondos la práctica totalidad de los servicios asistenciales. En Oviedo hay 50 centros sociales municipales.
l Cultura y Deportes.
l Promoción Económica y Empleo, una competencia exclusiva del Estado y del Principado.
l Medio Ambiente.
l Sanidad. Es práctica habitual que el Ayuntamiento ceda gratuitamente los locales o los terrenos para los centros de salud.
l Protección del patrimonio histórico y promoción turística.
El alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, subrayó que estos «gastos impropios», que los municipios no deberían afrontar, empujan a los ayuntamientos a «una situación límite», agravada por la crisis económica que ha provocado una merma sustancial en los ingresos municipales, con la caída de los tributos locales debido al desplome de la construcción y a la «dificilísima» venta de suelo público. A lo que se añade un recorte en las transferencias del Estado. De Lorenzo reclamó «una financiación local justa, adecuada y suficiente», a la vez que acusó al Gobierno de Zapatero de «engañar» a los municipios y al presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, de «no hacer nada mientras los ayuntamientos le sacan las castañas del fuego».